La Feria del Libro de Roma inauguró este jueves su edición bajo una fuerte controversia, tras la inclusión de la editorial Passaggio al Bosco, señalada por decenas de escritores como un sello de ideología neofascista. Esta decisión ha provocado la retirada de destacados autores, entre ellos el popular dibujante Zerocalcare, creador de la serie animada "Cortar por la línea de puntos".
Posición de la organización:
La presidenta de la feria, Annamaria Malato, defendió la participación de la editorial alegando que "no se combate el fascismo boicoteando una feria". Sobre la ausencia de Zerocalcare —asiduo participante durante 24 años— expresó que "sin duda lo echaremos de menos", pero reiteró la dificultad de realizar "una valoración preventiva sobre lo que publica un editor".
Perfil de la editorial cuestionada:
Fundada en 2017 en Florencia por la asociación ultraderechista Casaggi, Passaggio al Bosco se define en su web como "una casa editorial libre y militante", ajena a los "dogmas del mercado". Su catálogo incluye títulos sobre totalitarismos europeos del siglo XX y figuras como León Degrelle, líder neofascista belga que combatió con las Waffen-SS nazis. La editorial se ha negado a declarar públicamente durante el evento, remitiéndose a mensajes en redes sociales donde defiende su presencia como un ejercicio legítimo en un festival que "lleva en su título el principio de libertad".
Reacciones y ambiente en la feria:
- Protestas: Un grupo de estudiantes se concentró frente al stand de la editorial, criticando la exposición de libros sobre el activista ultraconservador estadounidense Charlie Kirk —asesinado en septiembre— y otros temas relacionados con roles de género.
- Posturas divididas: Asistentes como Gabrielle, un profesor seguidor de Zerocalcare, cuestionaron si excluir a la editorial era la mejor solución: "Tú puedes, como individuo, distanciarte de algo […] No sé si tiene sentido pedir esto a toda una feria".
- Ausencias institucionales: En la inauguración se notó la falta de representantes del Ayuntamiento de Roma, liderado por el centroizquierdista Roberto Gualtieri.
La Feria del Libro de Roma, cuyo lema es "Más libros, más libertad", está centrada en pequeñas y medianas editoriales y cuenta con 600 expositores. Está organizada por la Asociación Italiana de Editores (AIE) y se proyecta como un espacio de diversidad literaria, aunque esta edición ha puesto a prueba los límites entre la libertad editorial y la responsabilidad ética.
El debate generado refleja la tensión entre la defensa de la libertad de expresión y la rechazo a ideologías extremistas en espacios culturales públicos, dejando a la feria en el centro de una discusión que trasciende lo literario y se adentra en lo político y social.