El Gobierno colombiano decidió postergar hasta comienzos del próximo año su visita oficial a China —un paso clave en el fortalecimiento de las relaciones bilaterales en un momento marcado por la mayor crisis diplomática reciente con Estados Unidos— alegando motivos de “agenda diplomática”.
El anuncio llega tras la controversia generada por el viaje a Taipéi de una delegación del Congreso, encabezada por el senador conservador Mauricio Giraldo. Desde la capital taiwanesa, el legislador afirmó que buscaba promover la reapertura de una oficina comercial que “ya existió” y que, según dijo, podría ampliar las oportunidades de intercambio y cooperación para Colombia.
Reacción de la Cancillería colombiana
El Ministerio de Relaciones Exteriores rechazó la iniciativa y la consideró contraria al principio de “una sola China”, al tiempo que negó que exista cualquier plan para abrir una representación en Taiwán.
En un comunicado, la Cancillería reiteró que “existe una sola China en el mundo, que Taiwán es parte inalienable de su territorio y que el Gobierno de la República Popular China, con capital en Beijing, es su único gobierno legítimo”.
China, que considera a Taiwán parte indivisible de su territorio desde 1949, no descarta recurrir a la fuerza para unificar la isla bajo su control.
Escalada regional y efectos en el turismo
La tensión se incrementa en un contexto más amplio de fricciones en Asia-Pacífico. En las últimas semanas, Pekín y Tokio han protagonizado un cruce diplomático tras declaraciones de la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, quien sugirió que un eventual ataque chino contra Taiwán podría justificar la intervención de las Fuerzas de Autodefensa de Japón.
China exigió una rectificación inmediata, convocó al embajador japonés y emitió advertencias oficiales para desalentar los viajes a Japón. Estas medidas provocaron cientos de miles de cancelaciones de vuelos, golpeando al sector turístico y cultural japonés.
En este clima de tensiones cruzadas, la diplomacia colombiana busca manejar con cautela sus relaciones con China, mientras intenta contener el impacto político de la visita parlamentaria a Taiwán.