La Santa Sede registró un superávit presupuestario de 1.6 millones de euros durante 2024, marcando una notable recuperación frente al déficit de 51.2 millones del año anterior, según informó este miércoles la Secretaría de Economía del Vaticano. Este resultado positivo se atribuye principalmente al incremento en las donaciones y a una gestión financiera más eficiente.
Factores clave de la mejora financiera
- Reducción del déficit operativo: Cayó de 83 a 44 millones de euros (casi 50%)
- Aumento de ingresos: 79 millones de euros adicionales, principalmente por donaciones y gestión hospitalaria
- Rentabilidad financiera: Generó 46 millones de euros que ayudaron a cubrir el déficit operativo
- Control de gastos: Medidas que compensaron parcialmente los efectos inflacionarios
Distribución del presupuesto
Las principales áreas de gasto mantuvieron su enfoque en la misión eclesiástica:
- Culto y evangelización: 14%
- Comunicación: 12%
- Nunciaturas apostólicas: 10%
- Servicios caritativos: 10%
Perspectivas de sostenibilidad
Maximino Caballero Ledo, responsable de Economía de la Santa Sede, destacó que si bien se observa "una tendencia claramente positiva", la plena sostenibilidad financiera sigue siendo "un objetivo a largo plazo". Subrayó que el desafío actual es "fortalecer la capacidad de optimizar cada contribución recibida" para hacer el servicio a la Iglesia "más sólido y sostenible".
El funcionario español reconoció que, pese a los avances, se mantiene un déficit operativo de 44.4 millones de euros, por lo que se requiere continuar con "determinación el camino hacia la plena sostenibilidad financiera", equilibrando el compromiso misionero con la gestión responsable de recursos.