La Corporación de Radiodifusión Pública de Israel (KAN) ha emitido un comunicado en defensa de su permanencia en el Festival de Eurovisión, después de que la Unión Europea de Radiodifusión (UER) anunciara que adelantará a noviembre la votación extraordinaria entre sus miembros para decidir el futuro de la delegación israelí en el certamen.
KAN sostiene que una eventual exclusión atentaría contra el “carácter cultural y apolítico” del concurso y advierte de las “amplias implicaciones” que tendría para la edición número 70 del festival. “Cualquier medida de este tipo podría tener amplias implicaciones para el concurso y los valores que defiende la UER”, señala el texto.
La emisora israelí también afirmó que una decisión de tal calibre requeriría un 75% de los votos en la Asamblea General de la UER, algo que fue desmentido por la propia organización. Según los estatutos, para suspender la participación de un país basta con una mayoría simple (más del 50% de los votos), mientras que el 75% solo es exigido en casos de expulsión permanente de una cadena miembro, como ocurrió con Rusia y Bielorrusia.
RTVE y otras televisiones europeas contra Israel
El presidente de RTVE, José Pablo López, afirmó este jueves en Comisión Mixta que la gestión de la UER está causando “un daño inmenso” a Eurovisión, subrayando su rechazo a la continuidad de Israel en la competición.
España no está sola: Países Bajos, Islandia, Eslovenia e Irlanda ya habían anunciado que abandonarían el festival si Israel no es suspendida. A esta lista se sumaron, según informaciones de RTVE y medios neerlandeses, las televisiones públicas de Bélgica y Portugal.
Asimismo, el experto neerlandés Cornald Maas señaló en televisión que cadenas de Noruega y Finlandia también estarían alineadas con esta postura. Incluso la BBC británica, de acuerdo con el medio austríaco Kronen Zeitung, estaría presionando internamente a la UER, aunque públicamente solo ha reiterado su apoyo al carácter apolítico del certamen.
Camino a una votación decisiva
La votación extraordinaria tendrá lugar en noviembre y se perfila como un momento crítico en la historia del concurso, que cumple 70 años en 2026. Si prospera la suspensión, Israel quedaría fuera de Eurovisión por primera vez desde su debut en 1973.
Mientras tanto, KAN insiste en que su exclusión enviaría “un mensaje equivocado” y contradice el espíritu de “unidad, solidaridad y compañerismo” con el que nació el festival.