El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, está abierto a reunirse con representantes iraníes para abordar el fin de la guerra durante su participación este martes en la Asamblea General de la ONU, según declaró el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio. «No creo que haya nada programado en este momento, pero desde luego estamos abiertos a algo así, especialmente si tiene perspectivas de conducir a algo positivo y, en última instancia, de lograr el objetivo central de todo esto: que Irán nunca pueda tener un arma nuclear», afirmó el jefe de la diplomacia estadounidense en una entrevista con la cadena NBC.
Trump, que llegó a Nueva York el lunes, pronunciará este martes su discurso ante la Asamblea General de la ONU y tiene previstas varias reuniones con líderes extranjeros, entre ellas un encuentro con aliados de Washington en el golfo Pérsico. El presidente de Irán, Masud Pezeshkian, partió este martes hacia Nueva York para participar en la Asamblea General, donde tiene previsto intervenir el miércoles. El viaje estuvo rodeado de incertidumbre por el retraso de Washington en la aprobación de los visados para la delegación iraní.
Siete meses de guerra sin objetivos cumplidos
La guerra de Irán, que Estados Unidos e Israel lanzaron el 28 de febrero, está a punto de cumplir siete meses sin que hayan logrado el objetivo declarado de derrocar al régimen de los ayatolás, tras varios intentos frustrados de negociar un acuerdo nuclear que ponga fin al conflicto. Trump enfrenta una presión creciente ante el riesgo de que la ofensiva pase factura a los republicanos en las elecciones legislativas del próximo 3 de noviembre, debido al aumento del precio de la gasolina derivado del bloqueo del estrecho de Ormuz.
Desde el inicio de la guerra, Irán ha respondido con ataques de misiles y drones contra territorio israelí y bases estadounidenses en países árabes de Oriente Medio, como Baréin, Kuwait, Jordania y Catar, entre otros. Además, ha obstaculizado el transporte marítimo por el estrecho de Ormuz mediante ataques ocasionales contra barcos y buques, lo que ha mantenido en vilo al mercado energético internacional y ha elevado los costes del crudo. Con la puerta abierta a un posible encuentro en Nueva York, la comunidad internacional observa con expectación si esta cita puede marcar un punto de inflexión hacia una salida negociada del conflicto.