En un giro respecto a sus declaraciones previas, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este martes en Nueva York que Ucrania puede recuperar la totalidad del territorio ocupado por Rusia con el respaldo de la Unión Europea y la OTAN. La afirmación se produjo tras una reunión con el mandatario ucraniano, Volodímir Zelenski, al margen de la Asamblea General de la ONU.
“Creo que Ucrania, con el apoyo de la Unión Europea, está en condiciones de luchar y recuperar íntegramente su territorio en su forma original”, afirmó Trump en un comunicado. “Con tiempo, paciencia y el apoyo financiero de Europa y, en particular, de la OTAN, restablecer las fronteras originales desde donde comenzó esta guerra es una opción muy real”.
Encuentro con Zelenski
Durante el encuentro, Trump expresó “gran respeto” por la resistencia ucraniana más de tres años después de la invasión rusa a gran escala. Por su parte, Zelenski informó que las tropas de su país habían avanzado unos 360 kilómetros en las últimas semanas, infligiendo pérdidas al ejército ruso.
“Gracias a nuestros soldados tenemos esta oportunidad, y continuaremos hasta que Rusia detenga esta guerra”, dijo el líder ucraniano, quien pidió más presión y sanciones internacionales contra Moscú.
Más sanciones y presión sobre Rusia
En su discurso ante la Asamblea General, Trump reiteró que está dispuesto a imponer nuevas sanciones económicas “muy fuertes” a Rusia si el Kremlin no muestra disposición a un acuerdo de paz. Sin embargo, insistió en que Europa debe asumir un papel más activo, incluyendo el fin de las compras de petróleo y gas rusos.
Washington y Kiev expresaron confianza en que países como Hungría y Eslovaquia, hasta ahora reacios a cortar su dependencia energética de Moscú, puedan ser persuadidos para diversificar proveedores. No obstante, el ministro húngaro de Exteriores, Péter Szijjártó, rechazó esa posibilidad al señalar la falta de infraestructura para sustituir el crudo ruso.
Violaciones aéreas y advertencia de Trump
Trump también sostuvo que los países miembros de la OTAN “deberían derribar” aeronaves rusas que ingresen en su espacio aéreo sin autorización. Aunque evitó comprometer directamente a Estados Unidos en esas acciones, aseguró que la Alianza Atlántica “es muy fuerte” y debe responder con firmeza.
Sus declaraciones llegan tras una serie de incidentes recientes: tres cazas MiG-31 rusos que penetraron en el espacio aéreo de Estonia, el sobrevuelo de 19 drones rusos sobre Polonia y la suspensión temporal de operaciones en los aeropuertos de Copenhague y Oslo debido a la presencia de aeronaves no identificadas.
La primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, advirtió que no puede descartarse la implicación rusa en las irrupciones, lo que eleva la tensión en el flanco norte de la OTAN.