La contaminación, la pobreza y la desigualdad aceleran el envejecimiento del cerebro
Dublín/Madrid.– El cerebro humano no envejece solo por el paso del tiempo. Lo hace empujado por el aire que respira, el agua que bebe, el parque al que sale a pasear, la calidad de su escuela, la estabilidad de su gobierno y la desigualdad que soporta. Un equipo internacional de investigadores ha demostrado, por primera