Investigadores identifican el mecanismo que explica cómo el entorno deja una huella duradera en la memoria
Un equipo del Instituto de Neurociencias de España ha descubierto que el factor de transcripción AP-1 actúa como un "interruptor molecular" que traduce las experiencias tempranas en cambios estables en la función cerebral, modulando la plasticidad neuronal y la capacidad de memoria. El estudio, publicado en Nature Communications, revela por primera vez el mecanismo preciso que vincula el entorno