La estrella colombiana Shakira convertirá a El Salvador en el epicentro musical de Centroamérica al ofrecer cinco conciertos en el Estadio Nacional Jorge ‘Mágico’ González de San Salvador, como parte de su gira mundial “Las Mujeres Ya No Lloran World Tour”. La residencia, programada para los días 7, 8, 12, 14 y 15 de febrero, posiciona al país como la única parada centroamericana de la artista y una de las capitales latinoamericanas con más fechas, solo detrás de Ciudad de México.
De tres a cinco fechas: un éxito de demanda instantánea
Originalmente anunciados en diciembre, los tres primeros conciertos se agotaron en menos de 24 horas, llevando al presidente Nayib Bukele a celebrar en redes sociales: “El Salvador está cambiando y Centroamérica también”. Horas después, Shakira confirmó dos fechas adicionales con un mensaje dirigido a la región: “¡Vamos con dos fechas más!”.
Apoyo gubernamental y promoción turística
El gobierno salvadoreño ha acompañado el evento con una campaña de promoción activa, incluyendo un video de bienvenida a turistas bajo el lema “Shakira te espera, nosotros también”. Esta estrategia se enmarca en los esfuerzos oficiales por reactivar el turismo y proyectar una imagen renovada de seguridad y estabilidad, tras años de alta criminalidad.
Críticas y controversias políticas
La noticia ha generado reacciones divididas. Mientras los fanáticos celebran, algunos sectores cuestionan un supuesto respaldo estatal a los conciertos, acusando al gobierno de utilizar el evento para lavar su imagen internacional. En redes sociales han circulado denuncias —no confirmadas oficialmente— sobre una posible compra de entradas por parte del gobierno o facilidades otorgadas a la artista.
Contexto regional y significado cultural
Para un país de aproximadamente 6 millones de habitantes, esta residencia representa un hito sin precedentes en su oferta cultural. San Salvador se une así a ciudades como Ciudad de México —donde Shakira agotó 12 fechas— en recibir una de las giras más importantes del pop latino actual, consolidando la transformación de El Salvador en un destino emergente para grandes eventos internacionales.