Santo Domingo.– Por tercer año consecutivo, República Dominicana se alza con un reconocimiento que la coloca en la élite de la salud pediátrica mundial. La Organización Mundial de la Salud (OMS) y el St. Jude Children’s Research Hospital han otorgado al país el prestigioso premio "Country CureAll 2026″, en las categorías de Alineación e Impacto de la iniciativa CureAll. Un logro que no es casualidad: es el resultado de una estrategia sostenida, de políticas públicas con corazón y de un equipo que ha hecho de la lucha contra el cáncer infantil una bandera de Estado.
El galardón, que compitió con 578 votos provenientes de las seis regiones de la OMS a nivel global, reconoce los avances dominicanos en la implementación de los pilares de la Iniciativa Global para el Cáncer Infantil (GICC). En concreto, se valora la mejora en el acceso a diagnóstico oportuno, tratamientos adecuados y, sobre todo, el aumento de la supervivencia de los pacientes oncológicos más jóvenes. República Dominicana no solo ha reducido la mortalidad, sino que ha construido un sistema más accesible y humano.
El sello de la Primera Dama y un equipo de lujo
Detrás de este éxito hay nombres y rostros. La Primera Dama, Raquel Arbaje, ha sido una impulsora incansable de las iniciativas dirigidas a la niñez, trabajando codo a codo con el ministro de Salud, Víctor Atallah, para trazar políticas públicas más justas y cercanas. El reconocimiento también destaca el esfuerzo articulado del Departamento de Enfermedades No Transmisibles del Ministerio de Salud, liderado por la doctora Andelys de la Rosa Toribio, junto a Nathali Lantigua, Miguelina Corporán, la doctora Wendy Gómez (Hospital Robert Reid Cabral e INCART), la doctora Vhania Batista (OPS) y la sociedad civil representada por Alexandra Matos de Purcell, presidenta de la Fundación Amigos Contra el Cáncer (FACCI). Un equipo multidisciplinario que ha demostrado que la alianza público-privada y la cooperación internacional salvan vidas.
Tres años consecutivos: una dinastía de excelencia
No es la primera vez que República Dominicana recibe este honor. En 2024 y 2025, el país ya había sido galardonado como "Country CureAll Winner", lo que demuestra que los esfuerzos no han sido un fogonazo, sino una política de Estado sostenida. La permanencia en lo más alto del podio es lo que más impresiona a los evaluadores internacionales: no basta con mejorar un año, hay que mantener la calidad y seguir innovando.
¿Qué significa el premio Country CureAll?
El certamen anual, organizado por la OMS y St. Jude, evalúa a los países miembros de la GICC en dos categorías:
- Alineación con CureAll: reconoce la implementación de los pilares y facilitadores de la iniciativa, es decir, cómo el país ha adaptado su sistema de salud a los estándares internacionales.
- Impacto de CureAll: valora resultados medibles en la supervivencia y reducción del sufrimiento de los niños con cáncer, contribuyendo al objetivo global de alcanzar al menos una tasa de supervivencia del 60% para 2030 en seis tipos comunes de cáncer.
República Dominicana ha destacado en ambas, demostrando que no solo diseña buenas políticas, sino que las ejecuta con eficacia y logra cambiar vidas.
Un ejemplo para América Latina y el mundo
El cáncer infantil es una de las principales causas de muerte en niños y adolescentes en países de ingresos medios y bajos. La OMS ha impulsado la GICC precisamente para cerrar la brecha de equidad. República Dominicana, con este reconocimiento, se convierte en un faro para la región: demuestra que con voluntad política, inversión en salud y trabajo en equipo, se pueden lograr avances significativos.
La noticia llega en un momento crucial, cuando el país aún enfrenta desafíos en su sistema de salud. Pero este premio es un espaldarazo internacional: lo que se está haciendo en oncología pediátrica funciona. Y lo más importante, cada niño y niña con cáncer en República Dominicana tiene hoy más oportunidades de vivir.
Un futuro con más esperanza
El Ministerio de Salud celebró el galardón y reiteró su compromiso de continuar fortaleciendo la atención integral. "República Dominicana continúa dando pasos firmes para garantizar que cada niño y niña con cáncer tenga acceso a diagnóstico oportuno, tratamiento adecuado y mayor esperanza de vida", reza el comunicado oficial.
Mientras tanto, los pacientes, sus familias y los profesionales de la salud celebran. Porque este premio no es solo un trofeo: es la confirmación de que el esfuerzo vale la pena y de que, contra el cáncer, la unión y la ciencia pueden más. Y República Dominicana, por tercer año consecutivo, está en la primera línea de esa batalla. ¡Enhorabuena, país! La lucha continúa, pero hoy hay motivos para el orgullo y la esperanza.