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Presidente Luis Abinader y Fellito Suberví inauguran el acueducto por bombeo más grande del país

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La Ampliación del Acueducto Oriental Barrera de Salinidad, una obra con una inversión de 142 millones de dólares, beneficiará a casi dos millones de habitantes y refuerza la seguridad hídrica del Gran Santo Domingo.

El Naranjo, Santo Domingo Este — El presidente Luis Abinader, acompañado del director general de la Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santo Domingo (CAASD), ingeniero Fellito Suberví, encabezó este sábado la puesta en servicio de la Ampliación del Acueducto Oriental Barrera de Salinidad, una infraestructura que se consolida como el sistema de bombeo de agua potable más grande del país.

Con una capacidad de producción de 136 millones 945 mil galones diarios, la obra transformará el suministro hídrico para cerca de dos millones de residentes en los municipios Santo Domingo Este y Norte, marcando un antes y un después en la gestión del agua en la provincia Santo Domingo.

"El desarrollo se planifica, se construye y se cumple"

Durante el acto inaugural, Fellito Suberví destacó el carácter histórico del proyecto y el compromiso gubernamental con las soluciones estructurales. "Hoy la República Dominicana da un paso decisivo hacia su seguridad hídrica. Demostramos que el desarrollo no se improvisa ni se anuncia: se planifica, se construye y se cumple. Por eso ponemos en funcionamiento el acueducto por bombeo más grande del país. Una obra que transforma el presente y fortalece el futuro del Gran Santo Domingo", expresó el funcionario.

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Una intervención en dos fases

El proyecto, financiado con una inversión total de 142 millones de dólares —97 millones aportados por el Banco de Desarrollo Latinoamericano (anteriormente CAF) y 45 millones como contrapartida del Estado dominicano—, se ejecutó en dos etapas estratégicas.

La primera fase consistió en la recuperación de 45 millones de galones diarios de agua potable, mientras que la segunda permitió una ampliación de otros 45 millones, elevando la producción total del sistema a los 136.9 millones actuales. Adicionalmente, la obra incluye un trasvase de 22 millones 800 mil galones diarios hacia Santo Domingo Norte, fortaleciendo integralmente el abastecimiento en toda la zona.

Infraestructura para las próximas décadas

El director de la CAASD detalló que, en los últimos cuatro años, el gobierno del presidente Abinader ha impulsado una intervención sin precedentes en el sistema. Los trabajos incluyeron la construcción de una nueva estación de bombeo, cuatro tanques reguladores de gran capacidad y la instalación de más de 52 kilómetros de redes de gran diámetro, sustituyendo tuberías obsoletas que limitaban la eficiencia del servicio.

"Esta es una obra que fortalece la seguridad hídrica del Gran Santo Domingo para las próximas décadas, concebida para garantizar agua potable con mayor presión y continuidad a los residentes de Santo Domingo Este y gran parte de Santo Domingo Norte", aseguró Suberví.

Rescate de un sistema en decadencia

El Acueducto Barrera de Salinidad fue puesto en operación originalmente en 2004, con una capacidad de cuatro metros cúbicos por segundo, captados desde el Río Ozama para evitar la intrusión salina del Mar Caribe. Sin embargo, la falta de mantenimiento progresivo redujo su eficiencia hasta producir menos de dos metros cúbicos por segundo.

En 2022, por disposición del ingeniero Suberví, se inició la intervención integral que no solo devolvió al sistema su capacidad original, sino que lo amplió a seis metros cúbicos por segundo, consolidando el caudal que hoy beneficia a millones de dominicanos.

Un hito en la historia de la CAASD

La culminación de esta obra representa un logro emblemático para la Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santo Domingo y para el país en su conjunto. "Gracias a la decisión del jefe de Estado pudimos hacer realidad y entregar prácticamente un nuevo acueducto a estas comunidades", subrayó Suberví, quien reiteró que la obra permitirá aumentar la presión, la constancia y la producción de agua potable en zonas donde durante años fue difícil garantizar un suministro estable.

Con esta infraestructura, el gobierno dominicano envía un mensaje claro: la planificación hídrica es una prioridad de Estado, y las obras que transforman vidas no se detienen.