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Presidente Luis Abinader inaugura el anfiteatro La Gaviota

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Lo que hace apenas cinco años era un proyecto estancado, con deudas y poco atractivo, es hoy el modelo de desarrollo urbano más ambicioso del país. El presidente Luis Abinader inauguró este jueves el anfiteatro La Gaviota en Ciudad Juan Bosch, una infraestructura cultural de primer nivel que viene a sellar el compromiso del Gobierno con un concepto de ciudad que integra vivienda, arte, deporte, servicios básicos y espacios de convivencia.

"Ciudadanos más desarrollados"
El ministro de la Presidencia, José Ignacio Paliza, lo resumió con claridad durante el acto:

"Con esta obra logramos una comunidad desarrollada y un cambio impresionante para los beneficiarios. Ahora estamos logrando ciudadanos más desarrollados" .

Del estancamiento al despegue: los números del cambio
El director ejecutivo del Fideicomiso VBC-RD, Camel Curi Lora, ofreció cifras que dibujan la magnitud de la transformación:

  • 2020: el proyecto fue recibido "estancado, con poco atractivo y una deuda de 105 millones de pesos". Apenas había 4.777 hogaresconstruidos.
  • 2026: actualmente hay 15.500 viviendas habitadas o en proceso de entrega.
  • Meta final: cuando el proyecto esté completamente desarrollado, albergará 25.000 hogares.

"Con estas inversiones reafirmamos que el desarrollo urbano no se limita a edificar casas, sino a crear comunidades con espacios culturales, deportivos, ambientales y servicios que dignifican la vida de las familias" , expresó Curi Lora.

Más que un anfiteatro: una ciudad con todas las letras
El anfiteatro La Gaviota no es una obra aislada. Se inserta en un plan maestro de infraestructuras que incluye:

  • Dos plantas de tratamiento de aguas residuales, para garantizar sostenibilidad ambiental.
  • Un complejo deportivo con múltiples disciplinas.
  • Una funeraria municipal, para servicios esenciales dignos.
  • Un parque ecológico, pulmón verde de la comunidad.
  • Un depósito regulador vitrificado, que fortalece el suministro de agua.
  • Un gran parqueo para el anfiteatro y la zona aledaña.

Cuatro días de fiesta para estrenar escenario
La inauguración no será un acto de un día. Desde este jueves y hasta el domingo 15 de febrero, La Gaviota se convierte en el epicentro cultural de la zona, con una programación coordinada por el Ministerio de Cultura que incluye:

  • Conciertos de la Orquesta Filarmónica de Santo Domingo.
  • Presentaciones del Coro de Cámara Koribe y la Compañía Nacional de Danza Contemporánea.
  • Espectáculos folklóricos del Ballet Folklórico Nacional Dominicano.
  • Propuestas innovadoras con la DJ Clara Egelmann Tolentino y la Escuela Libre de Herrera.

Respaldo institucional de primer nivel
El acto contó con la presencia de un amplio gabinete ministerial y autoridades locales, entre ellos:

  • Faride Raful (Interior y Policía)
  • Magín Díaz (Hacienda)
  • Víctor Atallah (Salud Pública)
  • Luis Miguel De Camps (Educación)
  • Roberto Ángel Salcedo (Cultura)
  • Kelvin Cruz (Deportes)
  • Paíno Henríquez (Medio Ambiente)
  • Joel Santos Echavarría (Energía y Minas)
  • Antonio Taveras Guzmán (senador)
  • Lucrecia Santana Leyba (gobernadora)
  • Dío Astacio (alcalde de Santo Domingo Este)
  • Wendy Cepeda (alcaldesa de San Luis)

Como invitado especial asistió también Lisandro Macarrulla, uno de los impulsores iniciales del proyecto.

Conclusión: la periferia también es centro
Ciudad Juan Bosch nació como respuesta al déficit habitacional. Pero hoy, con más de 2.300 millones de pesos invertidos en equipamiento urbano —de los cuales 407 millones corresponden a La Gaviota—, ha dejado de ser un proyecto de viviendas para convertirse en una ciudad con todas las letras.

El anfiteatro no es un adorno; es la confirmación de que la cultura también es infraestructura crítica, y de que el oriente de Santo Domingo Este también merece una sala de conciertos, un parque ecológico y servicios dignos.

Cuando Abinader cortó la cinta, no solo inauguró un escenario. Rubricó una tesis: la ciudad planificada es posible, y se construye ladrillo a ladrillo, pero también con música, danza y espacios para el alma.