El mandatario ofreció una cena íntima a los peloteros dominicanos en la antesala del torneo, rodeado de leyendas como Albert Pujols, Adrián Beltré y Vladimir Guerrero padre. Juan Soto, Manny Machado y Fernando Tatis Jr. encabezaron una velada donde el béisbol y el orgullo patrio fueron los protagonistas.
Santo Domingo — La noche del lunes, el hotel capitalino donde se hospeda la selección dominicana de béisbol dejó de ser un simple lugar de concentración para convertirse en el escenario de un encuentro cargado de emoción y respaldo institucional. El presidente Luis Abinader, acompañado del ministro de Deportes, Kelvin Cruz, ofreció una cena en honor a los miembros del equipo que a partir de este viernes representará al país en el Clásico Mundial de Béisbol 2026.
El ambiente, distendido y familiar, sirvió para que el jefe de Estado transmitiera personalmente su confianza a un grupo de jugadores que carga sobre sus hombros la ilusión de toda una nación. "El béisbol nos une, nos llena de emoción y nos recuerda de lo que somos capaces cuando trabajamos en equipo. Sepan que cuentan con el apoyo absoluto del Gobierno y de todo un pueblo que cree en ustedes", expresó Abinader ante los presentes.

Una mesa con historia
El carácter especial de la velada quedó evidenciado en la composición de la mesa principal. Junto al presidente y al ministro de Deportes, compartieron manteles Juan Núñez, presidente de Fedom; Nelson Cruz, gerente del equipo; y Albert Pujols, dirigente de la escuadra. Pero la estampa se volvió histórica con la presencia de Adrián Beltré y Vladimir Guerrero padre, ambos miembros del Salón de la Fama de Cooperstown, cuyas figuras trascienden generaciones.
El ministro de Turismo, David Collado, y el comisionado Nacional de Béisbol, Junior Noboa, completaron la representación institucional en una noche donde los límites entre el poder político y la gloria deportiva se desdibujaron en torno a un mismo sentimiento: la dominicanidad.
Las estrellas que defenderán la corona
Los reflectores, sin embargo, apuntaban a quienes sudarán la camiseta en el terreno de juego. Encabezaron la cena figuras de la talla de Juan Soto, Manny Machado, Julio Rodríguez, Vladimir Guerrero Jr., Fernando Tatis Jr., Ketel Marte, Junior Caminero y Gerardo Perdomo, entre otros. Nombres que no solo llenan estadios, sino que alimentan la esperanza de revalidar el título alcanzado en 2013.
La velada transcurrió entre anécdotas, bromas y la complicidad de quienes saben que, más allá de los contratos millonarios y la fama internacional, vestir la camiseta tricolor sigue siendo un honor que trasciende lo personal.
El camino al Clásico
El equipo dominicano disputará esta semana dos partidos de exhibición que servirán como antesala a su participación oficial en el Clásico Mundial. El viernes debutarán ante Nicaragua, en el inicio de un camino que esperan recorrer hasta la final.
La cena del presidente no fue un acto protocolario más. Fue el abrazo de un país a sus héroes deportivos. Un recordatorio de que, cuando saltan al terreno, no juegan once hombres, sino once millones.