Geopolítica Trending

Pedro Sánchez alerta de un escenario "mucho peor que Irak" por la guerra en Irán: "Esto es un desastre absoluto"

IMG 2940

El presidente del Gobierno español criticó duramente la estrategia de Donald Trump y advirtió que "ser aliado no significa seguidismo ciego". Sánchez rechazó asumir los costes del conflicto y defendió una posición autónoma de España en el escenario internacional: "La España que se quedaba callada en el asiento de atrás ya no existe".

MADRID.- El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, compareció este miércoles en el Congreso de los Diputados para exponer la posición del Ejecutivo socialista sobre la escalada de la guerra en Oriente Próximo, y lo hizo con un diagnóstico demoledor. Sánchez trazó paralelismos con conflictos pasados, especialmente con la guerra de Irak, y advirtió que la situación actual es incluso más grave que la vivida en 2003.

"No estamos ante el mismo escenario, estamos en algo mucho peor, con un potencial de impacto mucho más amplio y profundo", afirmó ante la Cámara.

En un discurso especialmente duro, el líder español enumeró las consecuencias que, a su juicio, ha tenido el conflicto desatado tras la ofensiva de Estados Unidos e Israel contra Irán el pasado 28 de febrero: "Han logrado socavar la legalidad internacional, desestabilizar Oriente Próximo, reavivar los conflictos en Irak y Líbano, enterrar Gaza bajo los escombros del olvido y la indiferencia, incentivar programas nucleares de Pakistán y Corea del Norte, llevar la inseguridad a los países del Golfo, dar a Putin más de 8.000 millones de euros para financiar su guerra, agravar las dificultades energéticas, y en Irán, cambiar a un Jamenei por otro Jamenei aún peor, porque Mojtaba es igual de dictatorial y aún más sanguinario que su padre".

"Resumiendo: esto es un desastre absoluto", sentenció.

Críticas a Trump y defensa de la autonomía española

Sánchez cuestionó abiertamente la utilidad de la ofensiva militar y criticó la actuación del presidente estadounidense Donald Trump, al considerar que carece de una estrategia definida en Irán. "La pregunta que debemos hacernos todos es: ¿Para qué está sirviendo toda esta destrucción?", planteó.

El presidente del Gobierno defendió una posición más autónoma de España en el escenario internacional. "La España que se quedaba callada en el asiento de atrás ya no existe. Ahora tenemos voz y voto y vamos a usarlo en beneficio del interés general de España y de la humanidad", afirmó.

En ese sentido, subrayó que "ser aliado no significa seguidismo ciego" y lanzó un mensaje contundente sobre el papel del país: "España no va a ser cómplice de agresiones ilegales ni de mentiras disfrazadas de libertad. No esta vez, no mientras yo sea presidente del Gobierno".

Rechazo a asumir los costes del conflicto

Sánchez advirtió también del coste económico y geopolítico de la guerra y rechazó asumir sus consecuencias: "Esta guerra es un inmenso error cuyos costes no aceptamos ni estamos dispuestos a pagar". El presidente del Gobierno se refirió así al impacto que el conflicto está teniendo en los precios de la energía y en la economía europea.

La intervención de Sánchez se produce en un contexto de creciente tensión diplomática con Israel, después de que el gobierno hebreo criticara a España por su postura crítica en el conflicto, y tras la polémica generada por la difusión de una pegatina con la imagen del presidente español en misiles iraníes.

Con estas declaraciones, el jefe del Ejecutivo español refuerza la posición de España como uno de los países europeos más críticos con la ofensiva militar en Oriente Próximo, en un momento en que la comunidad internacional sigue dividida sobre cómo abordar el conflicto.