En una llamada telefónica mantenida este lunes, los ministros de Relaciones Exteriores de Alemania, Reino Unido, Francia, Finlandia, Italia y Polonia respaldaron firmemente la implementación de nuevas sanciones contra Rusia y abogaron por destinar los activos rusos congelados para asistir a Kiev antes de que finalice el año. El canciller ucraniano, Andrí Sibiga, informó de este consenso tras participar en la conversación, en la que también actualizó a sus homólogos sobre los avances de las negociaciones del plan de paz estadounidense revisado el domingo en Suiza.
Acuerdos y postura común
Sibiga destacar que los participantes coincidieron en:
- Mantener y intensificar la presión sobre Rusia mediante sanciones
- Adoptar una decisión vinculante para utilizar integralmente los activos rusos inmovilizados
- Apoyar los esfuerzos diplomáticos, aunque con matices respecto al plan original de EE.UU.
Divergencias transatlánticas en el manejo de activos
La Unión Europea ya emplea los rendimientos financieros de los activos rusos congelados para financiar parte de su ayuda a Ucrania, pero persisten desacuerdos internos y con Washington:
- Preocupaciones legales: Países como Bélgica, depositario de la mayoría de los fondos, temen consecuencias jurídicas por una expropiación total
- Discrepancias territoriales: Europa rechaza forzar a Ucrania a ceder más territorio del perdido militarmente
- Intereses reconstructivos: El bloque comunitario considera inaceptable que el plan estadounidense privilegie los intereses económicos de Washington en la reconstrucción ucraniana
Este diálogo refleja la coordinación continua entre Ucrania y sus aliados occidentales, al tiempo que expone las tensiones en la estrategia a seguir, entre el impulso estadounidense por cerrar un acuerdo y la cautela europea sobre las concesiones territoriales y financieras. La comunidad internacional sigue atenta a la evolución de estas negociaciones mientras la guerra se aproxima a un nuevo invierno.