En un discurso ante jóvenes chavistas en Caracas, el presidente Nicolás Maduro lanzó una nueva ofensiva retórica contra las redes sociales, acusando a plataformas como TikTok e Instagram de sumarse "activamente" a lo que denominó una "guerra psicológica" contra Venezuela.
"Toda esa gente está incorporada activamente a la conspiración de la guerra psicológica contra Venezuela", afirmó el mandatario, en un intento por movilizar a sus seguidores en el ámbito digital.
Estrategia comunicacional del régimen
Maduro hizo un llamado explícito a "ganar la batalla de las redes sociales", reconociendo el poder de estas plataformas en la formación de la opinión pública. El discurso se enmarca en una campaña más amplia del oficialismo para contrarrestar narrativas críticas, que incluye:
- La designación de cada simpatizante como "reportero" en defensa de la revolución
- La directiva del PSUV que obliga a militantes a "defender la verdad" frente a la "guerra cognitiva"
Contexto de tensiones internacionales
La retórica beligerante coincide con:
- El despliegue militar estadounidenseen el Caribe, calificado como "amenaza"
- Un ambiente político interno marcado por las acusaciones de fraude en las pasadas elecciones
Historial de restricciones digitales
El gobierno venezolano mantiene un patrón de control sobre las plataformas digitales:
- Bloqueo continuado de la red X (antes Twitter) desde agosto de 2024
- Orden de suspensión inicial por 10 días durante la crisis postelectoral
- Discurso recurrente que presenta las redes como herramientas para "envenenar la mente" de los jóvenes
Esta postura consolida la estrategia del gobierno de tratar el espacio digital como un campo de batalla ideológico, mientras mantiene restricciones concretas sobre la libertad de expresión en línea.