El presidente francés, Emmanuel Macron, afirmó este jueves en Chengdu que mantuvo con Xi Jinping una “larga discusión” centrada en los principales conflictos internacionales, y aseguró haber percibido en el líder chino “una voluntad de contribuir a la estabilidad y a la paz”, con especial atención a la guerra en Ucrania.
París y Pekín impulsarán un documento conjunto
Macron explicó que ambos líderes acordaron reforzar el diálogo diplomático mediante una reunión entre sus ministros de Exteriores “en las próximas semanas”. El objetivo será elaborar un documento conjunto que defina los ejes de trabajo para avanzar hacia una salida negociada del conflicto.
El mandatario francés subrayó que, por el momento, las posiciones de Moscú “no muestran ninguna disposición a un acuerdo”, calificando de “incompatibles” las exigencias planteadas por Rusia, al considerarlas contrarias a una solución aceptable para Kiev.
“La única que no quiere la paz es Rusia”, sentenció Macron, al tiempo que llamó a mantener una coordinación estrecha entre Europa y Estados Unidos para apoyar a Ucrania, reforzar sanciones y “aumentar la presión” sobre el Kremlin.
Comunicado conjunto: apoyo a un alto el fuego basado en el derecho internacional
En el marco de la visita, China y Francia emitieron este viernes un comunicado conjunto en el que afirman apoyar todos los esfuerzos dirigidos a lograr un alto el fuego y restaurar la paz sobre la base del derecho internacional y los principios de la Carta de Naciones Unidas.
“Sobre Ucrania, China y Francia apoyan todos los esfuerzos dirigidos a alcanzar el alto el fuego y restaurar la paz sobre la base de las leyes internacionales y los propósitos y principios de la Declaración de las Naciones Unidas”, señala el texto difundido por medios estatales chinos.
Pekín ha evitado criticar abiertamente a Moscú desde el inicio de la invasión y mantiene una estrecha relación con Rusia, pese a las insistentes peticiones europeas de que utilice su influencia para presionar por el fin del conflicto.
Evitar un deterioro regional
Macron sostuvo que el desafío inmediato es impedir un deterioro de la situación a nivel regional y preservar un marco internacional que permita retomar conversaciones sustantivas. Subrayó también que París y Pekín comparten la voluntad de evitar una fragmentación global y trabajan para “estabilizar el entorno internacional”.
El presidente francés destacó que la guerra en Ucrania y sus efectos —incluidas las repercusiones en la seguridad alimentaria, la energía y las economías emergentes— requieren una respuesta multilateral. Recordó, además, que Francia continúa movilizando apoyo internacional en favor de Kiev.
Cierre de la visita
Macron finaliza este viernes su visita de tres días a China, la sexta desde que asumió la presidencia, acompañado por una delegación de más de treinta directivos de empresas francesas.