Los 38 puntos de Luka Doncic no bastaron para evitar que los Lakers cayeran en casa ante unos Phoenix Suns que, pese a perder temprano a Devin Booker por una lesión en la ingle, se impusieron con autoridad. En una noche atípica, LeBron James apenas sumó 10 puntos y estuvo cerca de romper su histórica racha de casi 1,300 partidos anotando en doble dígito.
Doncic brilló, pero no fue suficiente
El esloveno inició el duelo con un despliegue ofensivo espectacular: 20 puntos en el primer cuarto con un 8 de 11 en tiros de campo, actuación que lo consolida como el segundo jugador con más cuartos de 20 puntos o más en la historia, solo detrás de Kobe Bryant.
Sin embargo, su dominio inicial se vio opacado por un segundo periodo plagado de errores. Doncic terminó con nueve pérdidas, factor que permitió a unos Suns más agresivos defensivamente recuperar terreno y tomar el control del juego.
Brooks castiga y Booker se marcha lesionado
Booker había anotado 11 puntos en solo 10 minutos cuando tuvo que abandonar el partido por una lesión en la ingle. Su ausencia abrió paso a una noche explosiva de Dillon Brooks, quien firmó 33 puntos y recibió constantes abucheos del público angelino debido a sus duelos previos con LeBron.
Collin Gillespie también fue clave con 28 puntos y ocho triples, completando un ataque imparable para Phoenix.
Lakers agotados y sin respuestas colectivas
Los Lakers, que venían de disputar un partido la noche anterior, mostraron signos de fatiga y dependieron casi exclusivamente de la producción de Doncic. Con LeBron discreto y Austin Reaves limitado a 16 puntos, los angelinos nunca lograron reducir una desventaja que llegó a 19 puntos en el último cuarto.
La derrota pone fin a una racha de siete victorias consecutivas y deja a Los Ángeles con récord de 15-5, aún en la segunda posición del Oeste.
Phoenix, que mejora a 13-9, espera conocer el alcance de la lesión de Booker para determinar su disponibilidad en los próximos partidos.