El ministro de Exteriores de Japón, Toshimitsu Motegi, trasladó este miércoles al secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, la urgente necesidad de rebajar la tensión en el conflicto con Irán y asegurar la navegación segura y sin costes adicionales a través del estrecho de Ormuz. La petición se produjo durante un encuentro celebrado al margen de la reunión de cancilleres de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) en Manila, en una jornada en la que Rubio defendió precisamente la libre circulación por esa arteria marítima, clave para el comercio energético mundial.
El comunicado del Ministerio de Exteriores japonés subrayó que Motegi hizo hincapié en la importancia de "desescalar lo antes posible" y de preservar el tránsito por una vía que, en tiempos de paz, canaliza una quinta parte del comercio global de petróleo. La demanda nipona llega en medio de una escalada bélica que ha roto el alto el fuego firmado el 18 de junio entre Washington y Teherán, que pretendía dar paso a negociaciones sobre el programa nuclear iraní. En los últimos días, Irán ha lanzado ataques contra buques mercantes en Ormuz, mientras Estados Unidos ha respondido con más de una decena de rondas de bombardeos nocturnos contra objetivos militares en territorio iraní.
La intervención de Motegi se suma a la "profunda preocupación" expresada el martes por el bloque del Sudeste Asiático, que ya advirtió sobre la nueva oleada de tensiones desatada en las últimas dos semanas. Con la guerra en Irán como telón de fondo, Japón, un país altamente dependiente de las importaciones energéticas, alza la voz para pedir que la comunidad internacional no permita que el estrecho de Ormuz se convierta en un nuevo frente de bloqueo y hostilidad.