La Guardia Revolucionaria iraní advirtió que se prohíbe el movimiento de buques "hacia y desde los puertos de origen de aliados y enemigos". Mientras la guerra en Oriente Medio entra en su cuarta semana, Donald Trump amplió la moratoria a los ataques contra infraestructura energética iraní hasta el 6 de abril, tras una solicitud del gobierno de Teherán.
TEHERÁN.- El estrecho de Ormuz, la arteria por donde transita el 20% del petróleo mundial, permanece cerrado y cualquier embarcación que intente cruzarlo "se enfrentará a graves consecuencias". Así lo advirtió este viernes la Guardia Revolucionaria iraní en un comunicado recogido por la agencia Tasnim, endureciendo aún más el bloqueo que mantiene la República Islámica desde el inicio de la guerra.
"Se prohíbe el movimiento de cualquier buque 'hacia y desde' los puertos de origen de aliados y enemigos desde cualquier corredor", señaló el texto castrense. Según la misma fuente, tres buques portacontenedores de diferentes nacionalidades intentaron dirigirse hacia "el corredor designado para buques autorizados", pero fueron obligados a retroceder tras recibir advertencias de la Armada de la Guardia Revolucionaria.
Cuarta semana de guerra
La escalada en Oriente Medio entra en su cuarta semana tras los ataques coordinados de Estados Unidos e Israel contra suelo iraní el pasado 28 de febrero. Desde entonces, Teherán ha respondido con oleadas de misiles y drones contra Israel y objetivos estratégicos en el Golfo, mientras mantiene un bloqueo "de facto" del estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más vitales del planeta.
El país persa, sin embargo, está dejando pasar a buques de países amigos, en una estrategia de presión geopolítica que busca aislar a sus adversarios mientras preserva sus alianzas regionales.
Trump amplía la moratoria
En un giro inesperado, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció en su red Truth Social que amplió hasta el 6 de abril la moratoria a los ataques contra la infraestructura energética iraní, una pausa que había sido inicialmente de cinco días. Según el mandatario, la extensión se produjo "a petición del Gobierno" de Irán, en un nuevo capítulo de idas y venidas diplomáticas que contrasta con el tono beligerante de las últimas semanas.
Mientras tanto, Washington no ha descartado una operación terrestre en la República Islámica, aunque por ahora se mantiene la pausa en los bombardeos. Con el estrecho de Ormuz cerrado y las tensiones en su punto más alto, el mundo sigue atento a los próximos movimientos en una crisis que amenaza con desestabilizar la economía global.