El informe del prestigioso instituto sueco destaca al país entre las tres naciones que profundizan su democracia a nivel global, en contraste con un panorama donde el 74% de la población mundial vive bajo regímenes no democráticos. El liderazgo de Luis Abinader, clave en este posicionamiento.
SANTO DOMINGO.- Mientras la democracia retrocede en el mundo hasta niveles de 1978, la República Dominicana emerge como una excepción digna de estudio. El más reciente informe del V-Dem Institute, titulado Democracy Report 2026, coloca al país entre las tres naciones que actualmente profundizan su sistema democrático, un reconocimiento que evidencia los avances institucionales impulsados durante la gestión del presidente Luis Abinader.
El estudio, uno de los más prestigiosos en la medición de la calidad democrática a nivel global, pinta un panorama desolador: hay más autocracias que democracias en el mundo, y cerca del 74% de la población mundial reside bajo regímenes no democráticos. En este contexto, la República Dominicana se destaca como un caso de fortalecimiento sostenido de sus instituciones.
Ocho procesos democratizadores, tres en democracias consolidadas
El informe establece que, a nivel mundial, solo existen ocho episodios en curso de democratización independiente. De ellos, cinco corresponden a países que lograron hacer la transición desde regímenes autocráticos hacia democracias para 2025. Los tres restantes —República Dominicana, Sri Lanka y las Islas Salomón— ya eran democracias y continúan perfeccionando su sistema institucional.
Este dato resulta especialmente significativo: no se trata de un país que emerge de la autocracia, sino de una democracia que, lejos de estancarse o retroceder, profundiza sus prácticas y fortalece sus instituciones en un entorno regional e internacional adverso.
El factor Abinader: liderazgo con resultados
El posicionamiento logrado por la República Dominicana en el informe V-Dem 2026 no es casual. Responde a una estrategia de fortalecimiento institucional impulsada desde la Presidencia, con hitos como la transparencia en las contrataciones públicas, la digitalización de los procesos estatales y el respeto a la independencia de poderes.
En una región donde la democracia muestra señales mixtas —con países que oscilan entre el autoritarismo y la inestabilidad—, el caso dominicano se consolida como uno de los más sólidos en términos de estabilidad y progreso institucional.
Un contraste global que abruma
El Democracy Report 2026 advierte que la democratización global lleva más de 15 años estancada. Actualmente, solo 18 países están en proceso de avance democrático, frente a 44 que experimentan procesos de autocratización. Las cifras son elocuentes y sitúan el logro dominicano en su justa dimensión.
En este panorama, la República Dominicana no solo resiste la tendencia regional y global, sino que avanza. Se consolida así como un referente en materia de gobernanza democrática, un modelo que contradice la corriente mayoritaria y que sitúa al país en el mapa de las naciones que apuestan por el fortalecimiento institucional como vía de desarrollo.
El informe de V-Dem Institute coloca una bandera en el mapa dominicano. Y esa bandera, en un mundo que oscurece, brilla con luz propia.