El ministro francés de Economía y Finanzas, Roland Lescure, anunció este lunes la convocatoria de una reunión por videoconferencia con los ministros del G7 para abordar de manera coordinada las amenazas del presidente estadounidense, Donald Trump, de imponer aranceles a los ocho países europeos que han enviado tropas a Groenlandia. El encuentro, que se celebrará probablemente el miércoles, busca una “discusión franca” sobre lo que Lescure calificó como “medidas absolutamente inaceptables”.
Tras reunirse en Berlín con su homólogo alemán, Lars Klingbeil —quien se refirió a las acciones de Trump como un “chantaje”— ambos ministros subrayaron que Europa dará una respuesta rápida y unida. “No cederemos”, afirmó Lescure, señalando que “no excluimos nada” y que “el conjunto de los instrumentos están disponibles”. Entre las herramientas contempladas destaca el mecanismo europeo anticoerción, activado a petición del presidente francés, Emmanuel Macron, y diseñado para disuadir y responder a presiones económicas de terceros países.
Este mecanismo, vigente desde diciembre de 2023 y nunca utilizado hasta ahora, permitiría a la UE iniciar un diálogo con Estados Unidos y, de persistir la coerción, aplicar sanciones que incluirían aranceles a productos estadounidenses y restricciones en el acceso a licitaciones públicas europeas.
Contexto más amplio: desequilibrios globales y la presidencia francesa del G7
La presidencia francesa del G7 tiene como prioridad abordar los desequilibrios macroeconómicos mundiales, que a su juicio impulsan una “fragmentación del mundo”. Según el análisis francés, estos desequilibrios provienen de los “déficits gemelos” de Estados Unidos (fiscal y comercial), la baja inversión e innovación en Europa, y la sobreproducción china con un consumo interno limitado, que inunda los mercados exteriores.
Precisamente, la respuesta arancelaria de Trump busca corregir el déficit comercial de EE.UU., pero ha derivado en un desvío de exportaciones chinas hacia Europa, agravando los desafíos competitivos del bloque. En 2025, China registró un superávit comercial récord de 1,05 billones de euros, a pesar de los aranceles estadounidenses.
La crisis por Groenlandia evidencia así una tensión comercial más profunda, donde Europa se prepara para defender su soberanía y sus intereses económicos mediante una estrategia conjunta y herramientas legales ya disponibles.