El rey Felipe VI de España y el presidente chino, Xi Jinping, sellaron este miércoles varios acuerdos de cooperación centrados en el intercambio lingüístico, el comercio y la exportación de productos acuáticos, durante la primera visita de Estado del monarca español a China.
En su encuentro en el Gran Salón del Pueblo de Pekín, ambos líderes coincidieron en la necesidad de consolidar una “asociación estratégica integral más estable y dinámica”. Xi Jinping subrayó la disposición de su país a ampliar las importaciones de productos españoles y la colaboración en sectores clave como la energía renovable y la inteligencia artificial, en un contexto internacional que describió como “complejo y volátil”.
La ceremonia oficial incluyó honores militares y una salva de 21 cañonazos. El rey Felipe VI estuvo acompañado por la reina Letizia y el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares. Durante su estancia, el monarca también se reunirá con el primer ministro, Li Qiang, y con Zhao Leji, presidente del principal órgano legislativo chino.
La visita comenzó en Chengdu, donde el rey inauguró un foro empresarial España-China junto a representantes del Gobierno y del sector privado, en busca de nuevas oportunidades de inversión.
Un nuevo impulso a las relaciones económicas
España busca reforzar sus lazos comerciales y diplomáticos con China en un momento de desequilibrio entre las exportaciones españolas y las importaciones chinas. En la misma línea, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, viajó a Pekín en abril para abogar por una relación más equilibrada entre la Unión Europea y China.
La última visita de Estado de un monarca español al país asiático tuvo lugar en 2007, mientras que Xi Jinping visitó España en 2018. Desde entonces, ambos países han intensificado su cooperación en sectores estratégicos. En 2024, la empresa china CATL acordó con Stellantis la construcción de una planta de baterías eléctricas en el norte de España, y firmas como Envision y Hygreen Energy firmaron convenios para desarrollar proyectos de hidrógeno verde.
Con más de la mitad de su electricidad generada a partir de fuentes renovables, España depende de tecnología y materias primas chinas para avanzar en su transición energética y consolidar su papel dentro de la estrategia verde europea.