Un jugador del Slavia de Praga y cuatro árbitros se cuentan entre los implicados en una redada que ha requerido tres años de investigación y la colaboración de Europol e Interpol. El presidente de la federación afirma que actúan para que "la mafia de las apuestas desaparezca del deporte checo".
PRAGA.- El fútbol checo vive este martes una de las jornadas más negras de su historia. Una operación policial de gran envergadura, probablemente la mayor jamás realizada en el país contra el amaño de partidos, ha dejado más de 40 detenidos entre jugadores, árbitros y directivos de clubes que abarcan desde la primera hasta la cuarta división, además de las ligas juveniles.
Según informan los medios locales, entre los investigados se encuentra al menos un jugador de la primera división checa, recién fichado por el Slavia de Praga, y cuatro árbitros de categorías inferiores, cuyas identidades ya han sido filtradas por la prensa. El presidente de la Federación Checa de Fútbol, David Tundra, confirmó la magnitud de la intervención ante el comité ejecutivo.
"Desde las 6:00 se está llevando a cabo una intervención de gran envergadura, probablemente la mayor en la historia del fútbol checo", declaró Tundra, quien añadió que los clubes y personas investigadas van desde la primera hasta la cuarta división, además de las ligas juveniles. El directivo afirmó que está haciendo todo lo posible "para que la mafia de las apuestas desaparezca del entorno del deporte checo".
Tres años de investigación con colaboración internacional
La redada es el resultado de una investigación que se ha extendido durante tres años, con la participación de la policía checa y la colaboración de Europol e Interpol, según informa el portal deportivo iSport.cz. El abuso se concentra especialmente en la región oriental de Moravia, donde se ha detectado el 99% de las irregularidades, afectando a decenas de personas.
El jefe de la Fiscalía de Olomouc, Radim Dragoun, confirmó la operación, en la que fueron detenidas "varias decenas de personas" y se realizaron registros en viviendas y otros locales. En el dispositivo participaron detectives de la oficina contra el crimen organizado (NCOZ) junto con agentes de la policía regional, que por el momento no han precisado los lugares exactos de las detenciones ni los nombres de los sospechosos.
La magnitud de la operación, que ha sacudido los cimientos del fútbol checo, mantiene en vilo a la afición mientras las autoridades continúan con las diligencias para esclarecer el alcance de una trama que podría dejar un daño profundo en la credibilidad del deporte en el país.