El precio del petróleo West Texas Intermediate (WTI) cerró este lunes con un alza del 1.3%, situándose en 64.36 dólares por barril, en una sesión marcada por el repunte de la tensión entre Estados Unidos e Irán y la incertidumbre sobre las negociaciones nucleares entre ambos países.
Factor clave: alerta marítima en el estrecho de Ormuz
El movimiento alcista se aceleró después de que el Departamento de Transporte de EE.UU. emitiera una advertencia a los buques estadounidenses que navegan por el estratégico estrecho de Ormuz, instándolos a alejarse de la costa iraní. Esta vía marítima es crucial para el transporte global de crudo, por donde circula alrededor del 20% del petróleo mundial.
Negociaciones nucleares: avances frágiles y retórica enconada
La advertencia se produce tras una ronda de conversaciones nucleares indirectascelebradas el viernes en Mascate (Omán), que ambas partes calificaron como "positivas". Sin embargo, el clima de distensión se vio rápidamente empañado por declaraciones del ministro de Exteriores iraní, Abás Araqchí, quien advirtió el sábado que Irán responderá si EE.UU. ataca sus activos en Oriente Medio.
Araqchí subrayó que el programa de misiles iraní es "indiscutible", aunque mostró disposición a abordar con "transparencia" las preocupaciones sobre su programa nuclear.
Otros factores de presión en el mercado
- Cambios en los flujos globales: El mercado sigue evaluando el impacto de la decisión de la India de suspender compras de crudo ruso para priorizar el suministro estadounidense.
- Sensibilidad histórica: El precio del WTI ha demostrado una volatilidad recurrente ante tensiones en Oriente Medio, especialmente cuando involucran a Irán y a las rutas de transporte críticas.
Perspectiva: la geopolítica como driver inmediato
El episodio refleja cómo las advertencias operativas y la retórica hostil pueden generar una presión alcista inmediata en los precios, incluso cuando existen canales de diálogo abiertos. La evolución de las negociaciones nucleares y cualquier incidente en el Golfo Pérsicoseguirán siendo factores de riesgo primarios para la estabilidad del mercado petrolero en las próximas sesiones.
En resumen: El crudo reacciona como termómetro geopolítico. Mientras la diplomacia avanza lentamente, una sola advertencia marítima basta para recordar al mercado que el estrecho de Ormuz sigue siendo el punto neuralgico de la seguridad energética global.