Salud

El riesgo oculto al tomar medicamentos que puede dañar el esófago

IMG 4218

Ingerir una pastilla es un acto cotidiano, pero hacerlo de forma incorrecta puede tener consecuencias inesperadas y graves. Adam Taylor, profesor de la Universidad de Lancaster, alerta sobre la esofagitis inducida por medicamentos, una condición que se produce cuando un fármaco se queda atascado en el esófago, quemando e irritando su delicado tejido.

El mecanismo del daño: Una quemadura interna

El problema surge cuando una pastilla o cápsula no logra llegar al estómago. Al adherirse a las paredes del esófago, los principios activos del medicamento liberan su concentración en un solo punto, provocando una reacción química que deriva en inflamación, úlceras y tejido cicatricial.

Los síntomas son difíciles de ignorar:

  • Dolor agudo detrás del esternón
  • Dificultad para tragar (disfagia)
  • Ronquera o cambios en la voz

Los grupos de mayor riesgo

Aunque la esofagitis puede afectar a cualquiera, algunos grupos son más vulnerables:

  • Mujeres de mediana edad: Por su frecuente consumo de medicamentos.
  • Adultos mayores: Dificultades en la motilidad esofágica.
  • Personas con anatomía alterada:Quienes tienen agrandamiento de corazón o tiroides.
  • Niños: Por su anatomía reducida y inexperiencia al tragar pastillas.

Los medicamentos más agresivos

Ciertos fármacos son particularmente dañinos si se atascan:

  • Bisfosfonatos (tratamiento de osteoporosis)
  • Antibióticos como la doxiciclina
  • Antiinflamatorios no esteroideos(AINE) como ibuprofeno y aspirina
  • Suplementos de cloruro de potasio, hierro y vitamina C

Prevención: Tres reglas de oro

El profesor Taylor recomienda medidas simples pero cruciales:

  1. Tomar siempre los medicamentos con un vaso lleno de agua (al menos 200 ml).
  2. Permanecer de pie o sentado al menos 30 minutos después de la ingesta.
  3. Consultar alternativas si se toman fármacos de alto riesgo o se ha experimentado el problema antes.

Esta condición, aunque a menudo leve y subdiagnosticada, puede derivar en complicaciones graves como hemorragias, perforación esofágica o infecciones sistémicas. La prevención, en este caso, es tan simple como fundamental.