Economía

El petróleo WTI cierra la semana con alza del 0.41% tras reanudarse negociaciones nucleares entre Estados Unidos e Irán

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El petróleo intermedio de Texas (WTI) registró un leve repunte del 0.41% este viernes, cotizando a 63.55 dólares por barril, en una sesión marcada por el reinicio de las conversaciones nuclearesentre Estados Unidos e Irán, un diálogo que atenúa temporalmente las tensiones geopolíticas y ofrece cierta estabilidad a los mercados energéticos.

Movimiento semanal volátil:
A pesar del alza del viernes, el crudo acumula una caída semanal del 2.5%, reflejando la alta sensibilidad a los vaivenes diplomáticos y la amenaza militar latente en la región.

  • El miércoles había subido un 3.1%(65.14 dólares), tras un avance del 1.72% el martes.
  • El jueves cedió un 2.84%, mostrando la volatilidad que Dennis Kissler, de BOK Financial, atribuye a que los operadores “siguen muy pendientes de la reunión entre Estados Unidos e Irán”.

Contexto geopolítico clave:
Las negociaciones, mediadas por Ománen Mascate, representan el primer acercamiento formal entre ambos países desde que Estados Unidos bombardeó instalaciones nucleares iraníes en junio, paralizando su capacidad de enriquecimiento de uranio.

  • Delegaciones: El enviado estadounidense Steve Witkoff y el yerno de Trump, Jared Kushner, intercambiaron mensajes con el canciller iraní Abbas Araqchí.
  • Posturas: Ambas partes calificaron el encuentro como “un buen comienzo” y acordaron continuar, aunque sin fecha definida para una nueva ronda.

Escenario regional complejo:
Irán llega a la mesa en uno de sus momentos más débiles: tras las protestas masivas de enero (las más violentas desde 1979), una grave crisis económicaescasez de energía y la peor sequía en décadas. Mientras, Estados Unidos mantiene un portaaviones cerca de aguas iraníes, recordando que la opción militar sigue sobre la mesa.

El modesto repunte del petróleo refleja un cauteloso optimismo del mercado ante la reanudación del diálogo, pero la profunda desconfianza histórica y la frágil situación interna de Irán sugieren que la volatilidad persistirá. El petróleo sigue siendo, más que nunca, un térmometro de la tensión entre Washington y Teherán.