El precio del petróleo intermedio de Texas (WTI) cerró este martes con un descenso del 0,89% , situándose en 62,33 dólares el barril, en una sesión marcada por los avances en las negociaciones nucleares entre Estados Unidos e Irán y las maniobras militares en el estratégico estrecho de Ormuz.
El factor diplomático: "avances sustanciales" en Ginebra
La segunda ronda de conversaciones indirectas entre Teherán y Washington, celebrada en Ginebra con mediación de Omán, concluyó con un tono optimista. El ministro de Asuntos Exteriores de Omán, Badr bin Hamad al Busaidi, afirmó que se lograron "buenos avances" en la definición de "objetivos comunes".
Su homólogo iraní, Abás Araqchí, fue más allá al señalar que ambas partes "alcanzaron un acuerdo general sobre una serie de principios directores" que servirán de base para la redacción de un posible texto de consenso. No obstante, matizó que esto no implica que se llegue "pronto" a un pacto definitivo.
Las dos partes no han fijado aún fecha para la próxima ronda de conversaciones, en las que participan el enviado especial de la Casa Blanca, Steve Witkoff, y Jared Kushner, yerno del presidente Donald Trump.
El factor militar: maniobras en Ormuz
En paralelo a los avances diplomáticos, la agencia Fars, vinculada a la Guardia Revolucionaria iraní, informó que Irán cerrará "partes" del estrecho de Ormuzdurante varias horas para la realización de maniobras navales.
El estrecho de Ormuz es una de las rutas marítimas más sensibles del mundo: según la firma Kpler, por sus aguas pasa aproximadamente un tercio de las exportaciones de crudo que se transportan por vía marítima. Cualquier interrupción, incluso temporal, suele generar volatilidad en los mercados.
Sin embargo, en esta ocasión, el mercado ha optado por priorizar las señales de distensión diplomática sobre las tensiones militares, lo que explica la caída del precio.
El contexto: guerra de 12 días y desconfianza mutua
La segunda ronda de Ginebra es la primera desde la guerra de 12 días de junio de 2025, cuando Israel atacó Irán y Estados Unidos se sumó con bombardeos sobre instalaciones nucleares. La desconfianza entre las partes sigue siendo profunda, pero la mera reanudación del diálogo es vista por los analistas como un paso positivo.
Conclusión: la diplomacia pesa más que los cañones (por ahora)
El mercado del petróleo ha enviado un mensaje claro este martes: por ahora, los avances diplomáticos pesan más que las maniobras militares. La caída del WTI refleja la esperanza de que las negociaciones puedan evitar una escalada que afectaría el suministro global.
Pero la prudencia sigue siendo la norma. Irán no ha cedido en sus líneas rojas —misiles, enriquecimiento— y EE.UU. mantiene su flota en la región. El estrecho de Ormuz sigue siendo un polvorín. Y el petróleo, su termómetro más sensible.