El peso dominicano cerró julio con una apreciación del 8 % frente al dólar en comparación con diciembre de 2025, su mejor desempeño en años, impulsado por el récord de ingresos provenientes del turismo, las remesas, las exportaciones y la inversión extranjera directa. En términos interanuales, la moneda nacional se apreció un 4,4 %, según los datos publicados este martes por el Banco Central de la República Dominicana (BCRD).
La institución descartó que esta fortaleza responda a intervenciones extraordinarias en el mercado cambiario y la atribuyó, en cambio, a la entrada sostenida de divisas a la economía. Durante el primer semestre de 2026, el turismo generó ingresos por 6.716 millones de dólares, las exportaciones totales alcanzaron los 8.745,7 millones (un 16,6 % más que en el mismo periodo de 2025), las remesas sumaron 6.291,3 millones y la inversión extranjera directa aportó 3.276,5 millones. En conjunto, estas actividades inyectaron cerca de 2.800 millones de dólares adicionales en comparación con el año anterior.
El Banco Central explicó que la abundancia de divisas ha permitido cubrir la demanda local de dólares, incluso ante el encarecimiento de las importaciones de petróleo derivado de los conflictos en Oriente Medio. La entidad señaló, además, que el debilitamiento del dólar estadounidense a nivel global —que ha perdido un 5,28 % de su valor desde abril de 2025 frente a otras monedas— ha contribuido a la apreciación del peso.
En un artículo publicado en su foro de opinión, la economista Elisa Vilorio de Painter, asesora de la Gobernación, subrayó que el Banco Central ha mantenido bajos sus niveles de venta de dólares durante el año, por lo que descartó cualquier manipulación artificial del mercado. También advirtió que indicadores informales como el Índice Big Mac no reflejan con precisión la realidad de economías en desarrollo, al no considerar factores locales como salarios, alquileres y costos de servicios.
La institución aseguró que la apreciación del peso no afecta de manera inmediata a los exportadores, cuyos productos se comercializan en dólares en los mercados internacionales. Por el contrario, un peso más fuerte reduce el costo de las materias primas, equipos e insumos importados que utilizan las empresas y los productores nacionales, lo que contribuye a contener presiones inflacionarias.
El BCRD reiteró su compromiso de continuar aplicando medidas para preservar la estabilidad económica, controlar la inflación y mantener un mercado de divisas transparente y ordenado. Con este panorama, la moneda dominicana refuerza su posición como una de las más estables de la región, respaldada por el dinamismo de los sectores productivos y la confianza de los inversionistas.