El otoño comienza este martes 22 de septiembre de 2026 a las 8:05 de la noche, hora de República Dominicana, con la llegada del equinoccio de septiembre, un fenómeno que marca el paso del verano al otoño en el hemisferio norte. El equinoccio ocurre cuando el Sol cruza el ecuador celeste de norte a sur. Durante este período, ambos hemisferios reciben una cantidad similar de iluminación solar, aunque el día y la noche no duran exactamente 12 horas debido, entre otros factores, a la refracción de la luz en la atmósfera y al tamaño aparente del disco solar. En Santo Domingo, por ejemplo, este martes el Sol salió alrededor de las 6:28 de la mañana y tiene previsto ocultarse cerca de las 6:35 de la tarde, para una duración aproximada del día de 12 horas y siete minutos. A partir de ahora, las horas de luz continuarán disminuyendo progresivamente hasta el solsticio de diciembre.
¿Qué cambia en República Dominicana?
Aunque astronómicamente comienza una nueva estación, en la República Dominicana el otoño no se manifiesta de la misma forma que en Europa, Estados Unidos o Canadá, debido a su ubicación tropical. Esto significa que no se produce de inmediato un descenso pronunciado de las temperaturas ni una transformación generalizada de los árboles. El país mantiene condiciones cálidas durante buena parte del año y las variaciones de temperatura dependen también de factores como la altitud, la cercanía al mar y la región geográfica.
Con el avance de octubre, noviembre y diciembre pueden comenzar a percibirse noches y madrugadas más frescas, especialmente en zonas montañosas como Constanza, Jarabacoa y otras localidades de la Cordillera Central. El Instituto Dominicano de Meteorología (Indomet) señala que octubre representa además un período de transición entre la época lluviosa y otra relativamente menos lluviosa en algunas zonas del territorio, al tiempo que comienza a aumentar la influencia de sistemas frontales, principalmente sobre el norte del país.
¿Por qué los días se hacen más cortos?
El cambio se produce debido a la inclinación de aproximadamente 23.5 grados del eje terrestre respecto al plano en que la Tierra orbita alrededor del Sol. A medida que el hemisferio norte avanza hacia el invierno, recibe progresivamente menos horas de iluminación directa. Por esta razón, el Sol sale cada vez un poco más tarde y se oculta más temprano. En Santo Domingo, la duración del día pasa de aproximadamente 12 horas y siete minutos este 22 de septiembre a poco más de 12 horas para finales de esta semana, una reducción gradual que continuará durante los próximos meses.
Los colores que identifican el otoño
Uno de los elementos más característicos de esta estación es su gama de colores cálidos, inspirada en el cambio de tonalidad de las hojas de los árboles en países de clima templado. Los tonos más asociados al otoño son el naranja quemado, mostaza, terracota, marrón, rojo vino, borgoña, verde oliva y beige. Estas tonalidades pueden combinarse para elaborar artes de Instagram, televisión, portadas web y gráficos informativos relacionados con la llegada de la estación.
En regiones donde las estaciones son más marcadas, los árboles comienzan a recibir menos luz solar durante el otoño. Como consecuencia, disminuye la producción de clorofila, el pigmento responsable del color verde de las hojas. Al desaparecer gradualmente ese verde, se hacen visibles otros pigmentos naturales que producen tonos amarillos, anaranjados y rojizos, antes de que las hojas finalmente caigan. Este fenómeno no ocurre de manera generalizada en República Dominicana, donde predominan especies adaptadas al clima tropical y muchos árboles conservan sus hojas verdes durante todo el año.
Agricultura y temporada ciclónica
En países de clima templado, el otoño está tradicionalmente relacionado con la cosecha de manzanas, uvas, calabazas, cereales y otros productos agrícolas. En República Dominicana, los ciclos agrícolas responden principalmente a los períodos de lluvia, temperatura, disponibilidad de agua y características particulares de cada región, por lo que no existe una cosecha otoñal uniforme para todo el territorio. Septiembre y octubre pueden ser especialmente importantes para el sector agropecuario debido a las precipitaciones y al riesgo asociado a ondas tropicales, vaguadas y ciclones.
La llegada del otoño tampoco significa que haya terminado el período de mayor atención sobre los fenómenos tropicales. La temporada ciclónica del Atlántico se extiende oficialmente desde el 1 de junio hasta el 30 de noviembre, por lo que septiembre, octubre y noviembre todavía forman parte del período de vigilancia para República Dominicana y el resto del Caribe. De hecho, climatológicamente el 10 de septiembre marca el punto máximo de actividad de la temporada del Atlántico, mientras la mayor concentración de ciclones suele registrarse entre mediados de agosto y mediados de octubre.
Para 2026, la actualización de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) proyectó una temporada por debajo de lo normal como escenario más probable, aunque recordó que una temporada menos activa no elimina el riesgo de impacto de un ciclón sobre una zona determinada. En República Dominicana, Indomet también considera septiembre un mes crítico de la temporada ciclónica, durante el cual históricamente pueden producirse abundantes precipitaciones.
El otoño astronómico se extenderá durante casi tres meses y finalizará con el solsticio de invierno del 21 de diciembre de 2026. Aunque en República Dominicana el paisaje no adquiere de forma generalizada los tradicionales tonos rojizos y amarillos asociados a esta estación, los próximos meses traerán menos horas de luz solar, cambios graduales en las temperaturas y una transición hacia las condiciones más frescas propias del final del año.