Farándula

El juego ‘Los Sims’ Cumple 25 Años Moldeando Sueños Virtuales

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Imagine un mundo donde usted es el arquitecto de destinos. Donde puede diseñar a una persona, esculpir su personalidad, tejer sus relaciones, construir su hogar y guiar cada paso de su existencia, desde su primer amor hasta su última ambición profesional. Este no es el metaverso del futuro; es la realidad que, durante un cuarto de siglo, ha ofrecido ‘Los Sims’.

Lo que comenzó en el año 2000 como la visión del diseñador Will Wright —una evolución natural de su ‘SimCity’— se ha consolidado como un fenómeno cultural que ha hechizado a más de 500 millones de jugadores. No es solo un videojuego; es una plataforma social, un lienzo digital donde lo mundano se vuelve extraordinario y las aspiraciones humanas son el motor principal.

Un Icono que Trascendió la Pantalla

La identidad de ‘Los Sims’ es inconfundible. “Al igual que la gorra de Mario o el erizo Sonic, ese rombo verde flotando sobre la cabeza de un personaje es un icono que ha traspasado la barrera de los videojuegos. Es trascendental, es parte de nuestra cultura”, afirma Mario-Paul Martínez, profesor de videojuegos de la Universidad Miguel Hernández.

El modelo de negocio, gratuito pero con un ecosistema de expansiones y mejoras, ha permitido que este título de EA se convierta en un pasatiempo infinito, sustentado por una comunidad global que comparte, crea y se inspira.

La Mecánica de la Vida: Consumir, Crear y Conectar

La premisa es simple, pero sus ramificaciones son inagotables. Usted crea un ‘Sim’, lo cuida y toma decisiones constantes: ¿Con quién se relaciona? ¿Cómo amuebla su casa? ¿Prospera en su carrera? El juego incentiva esta inmersión con recompensas virtuales, animando a los jugadores a vivir una vida paralela donde el consumo —adquirir la mejor casa, el cuadro más valioso— se presenta como el camino hacia la felicidad y la sociabilidad.

“Es increíble”, reflexiona Martínez, “pero la premisa aristotélica aquí es que el dinero lleva a la felicidad. Es un juego donde el mayor objetivo es consumir y crear, y si se tercia, tener relaciones”.

La Crítica en el Paraíso: ¿Fuga o Reflejo?

Pese a su aparente inocencia, ‘Los Sims’ no está exento de debate. Se le critica su superficialidad, su fomento del consumo (tanto virtual como real) y la ansiedad que puede generar la necesidad constante de atender a nuestros avatares. Es un mundo de logros rápidos que, para algunos, puede desplazar la interacción real.

Sin embargo, también ofrece un escape único. “Es significativo que sea un entorno cerrado, una colmena. Es el ecosistema el verdadero protagonista”, señala Martínez. Es un modelo aspiracional donde muchos encuentran consuelo en hacer “trampas” —usando los famosos códigos— para alcanzar sueños inalcanzables en la vida real, como la casa perfecta.

Un Legado de Creatividad Pacífica

La clave de su longevidad quizás resida en su esencia no violenta. En un paisaje gaming dominado por conflictos, ‘Los Sims’ se erige como un santuario donde los verbos son crear, construir y relacionarse. Los números hablan por sí solos: solo en 2024, los jugadores han invertido más de mil millones de horas en ‘Los Sims 4’.

‘Los Sims’ cumple 25 años no solo como un juego, sino como un testimonio de nuestro deseo innato de contar historias, de moldear realidades y, en definitiva, de jugar a ser dioses en un micromundo a nuestro servicio.