El Departamento de Energía anuncia la mayor liberación de crudo de emergencia en años para contener la escalada de precios desatada por la guerra en Oriente Medio y el bloqueo del estrecho de Ormuz. La operación, autorizada por Trump, se prolongará durante 120 días. La Reserva Estratégica de Petróleo, creada en 1975 tras la crisis del petróleo, vuelve a ser el arma de Washington para estabilizar los mercados.
Washington — El petróleo toca los 100 dólares y la Casa Blanca responde con una maniobra de calado histórico. El Departamento de Energía de Estados Unidos informó este miércoles que liberará 172 millones de barriles de su Reserva Estratégica de Petróleo (SPR, por sus siglas en inglés) para hacer frente a la escalada de precios provocada por la guerra en Oriente Medio y el bloqueo del estrecho de Ormuz.
"El presidente Trump ha autorizado al Departamento de Energía a liberar 172 millones de barriles de la Reserva Estratégica de Petróleo a partir de la próxima semana. Según las tasas de descarga previstas, la entrega llevará aproximadamente 120 días", explicó la institución en un comunicado.
Un arma creada hace medio siglo
La Reserva Estratégica de Petróleo de Estados Unidos es el mayor suministro de emergencia de crudo del mundo. Fue creada en 1975, en respuesta a la crisis petrolera de 1973, cuando varios países árabes limitaron las exportaciones de petróleo, provocando una fuerte subida de precios y escasez de combustible a nivel global.
Desde entonces, el Gobierno estadounidense mantiene millones de barriles almacenados en enormes cavernas subterráneas de sal ubicadas principalmente en los estados de Texas y Luisiana. El objetivo: utilizarlos en situaciones de emergencia que afecten el suministro energético.
Estabilizar los mercados
La liberación de petróleo de esta reserva es una herramienta que Washington utiliza en momentos críticos para estabilizar los mercados y contener el alza de los precios del combustible. Se activa especialmente durante crisis geopolíticas, desastres naturales o interrupciones importantes en la producción mundial.
En esta ocasión, el detonante ha sido la guerra abierta en Oriente Medio, con los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán y la consiguiente respuesta iraní, que ha puesto en jaque el tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz, una de las rutas más estratégicas para el comercio global de crudo.
172 millones de barriles al rescate
La magnitud de la liberación —172 millones de barriles— da una idea de la gravedad con la que la administración Trump percibe la situación. La operación se prolongará durante unos cuatro meses y busca inyectar liquidez en un mercado que lleva días tensionado por el miedo a una interrupción prolongada del suministro.
Mientras los misiles siguen cayendo en Oriente Medio, Estados Unidos abre la espita de su reserva estratégica. El petróleo, por ahora, tiene un colchón. La pregunta es cuánto durará.