El asesor de la FIFA y mano derecha de su presidente, Gianni Infantino, Carlos Cordeiro, ha presentado este viernes su dimisión en señal de rotundo desacuerdo con la polémica propuesta del organismo de vender participaciones de la Copa del Mundo a inversores privados. Una decisión que, según el directivo, resulta "perjudicial" para el futuro del deporte y que ha desencadenado una crisis institucional sin precedentes.
"No puedo quedarme de brazos cruzados mientras la FIFA se plantea vender una participación en el Mundial", afirmó Cordeiro en un comunicado difundido en sus redes sociales. "Es un mal acuerdo para las federaciones miembro, un mal acuerdo para el fútbol y un mal acuerdo para el futuro a largo plazo de este deporte", sentenció.
La dimisión de Cordeiro sacude los cimientos de la FIFA, que desde hace días enfrenta el rechazo frontal de varias confederaciones. La UEFA anunció este jueves que sus 55 federaciones nacionales no participarán en competiciones de la FIFA mientras la propuesta siga en pie, y otras confederaciones —como la de Centroamérica y el Caribe y la de Asia— también han mostrado su oposición al plan de Infantino de crear FIFA Forward Enterprise (FFE), una filial para gestionar las operaciones comerciales y eventos del organismo, con la intención de vender a inversores privados un 20% de participación.
Cordeiro, que ha subrayado que no ha tenido "nada que ver" con la iniciativa, denunció que la FIFA ya cuenta con "recursos financieros extraordinarios" para apoyar el desarrollo del fútbol sin necesidad de recurrir a capital externo. "Vender una participación permanente en el activo más valioso del fútbol para recaudar 4.200 millones de dólares no tiene mucho sentido. Supone hipotecar el futuro del fútbol sin ninguna justificación convincente", criticó.
El exasesor también arremetió contra el proceso de decisión, al señalar que las federaciones tienen apenas 50 días para pronunciarse, "o se arriesgan a quedarse atrás". "Esa no es una forma responsable de determinar el futuro del fútbol mundial", lamentó.
"La responsabilidad de la FIFA no es maximizar los beneficios comerciales a cualquier precio, sino proteger y fortalecer el fútbol para las generaciones futuras. Cuando esos principios entran en conflicto, el fútbol debe ser lo primero", concluyó Cordeiro, que ha presentado su renuncia con efecto inmediato. La dimisión de un alto cargo de confianza de Infantino y el frente abierto de las confederaciones auguran semanas de intensa tensión en la gobernanza del fútbol global.