Este 9 de febrero se conmemora el Día Internacional de la Epilepsia, una fecha dedicada a visibilizar una enfermedad neurológica que afecta a 50 millones de personas en el mundo, de las cuales 5 millones están en la Región de las Américas, según datos de la OPS.
Control médico: una realidad para la mayoría, pero no para todos
Los avances en neurología permiten hoy que el 70% de los pacientes logren un control efectivo de la enfermedad mediante fármacos antiepilépticos.
“Esto les permite tener una vida cotidiana normal y sin dificultades”, explicó la neuropediatra Gabriela Del Turco, médica del Hospital Materno Infantil de Salta.
Sin embargo, cerca de un 30% desarrolla epilepsias refractarias –casos que no responden a la medicación convencional–, lo que obliga a explorar alternativas como:
- Tratamientos dietarios específicos
- Cirugía (en casos con indicación precisa)
- Dispositivos implantables (estimulador vagal)
- Cannabis farmacéutico
Alerta sobre sustitución de medicamentos y acceso
Un punto crítico es la sustitución no autorizada de medicamentos de marca por genéricos, que según estudios internacionales puede aumentar el riesgo de recurrencia de crisis.
“El paciente tiene derecho a reclamar lo que el médico prescribió. Si no se consigue la droga indicada, debe volver a consultar para evaluar alternativas seguras”, advirtió Del Turco.
El estigma: un obstáculo que perdura
Más allá de lo médico, el desconocimiento y la estigmatizaciónsiguen afectando la calidad de vida de los pacientes.
“Muchos sufren actitudes negativas que los afectan más que la propia enfermedad”, afirmó el doctor Alberto Espeche, jefe de Neurología del mismo hospital.
“Hoy sabemos que el 70% está libre de crisis cuando es adecuadamente diagnosticado y tratado, y puede llevar una vida normal”.
Conclusión: un llamado a la acción sanitaria y social
En esta jornada, los especialistas coinciden en la necesidad de:
- Reforzar las políticas públicas para que la epilepsia sea una prioridad sanitaria.
- Garantizar el acceso a diagnósticos precisos y tratamientos continuos.
- Sensibilizar a la sociedad para derribar mitos y reducir el estigma.
La epilepsia puede ser manejable, pero requiere un enfoque integral que combine avances médicos, acceso equitativo y una sociedad informada y compasiva.