Clima Nacionales

COE eleva a tres las provincias en alerta amarilla y 12 en verde ante la persistencia de una vaguada

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Santo Domingo.– El cielo sigue gris y el agua no cesa. El Centro de Operaciones de Emergencias (COE) informó este miércoles que, debido a la incidencia de una vaguada en distintos niveles de la troposfera y a los vientos húmedos del este/sureste, se mantienen las lluvias de variadas intensidades sobre el territorio nacional. Como consecuencia, la entidad aumentó a tres las provincias en alerta amarilla y a 12 en alerta verde.

Las provincias en alerta amarilla (riesgo moderado) son:

  • Monseñor Nouel
  • San José de Ocoa
  • San Cristóbal

Mientras que en alerta verde (riesgo mínimo) se encuentran:

  • Santo Domingo
  • Distrito Nacional
  • Santiago Rodríguez
  • Elías Piña
  • Azua
  • Barahona
  • Santiago
  • Puerto Plata
  • Dajabón
  • La Vega
  • La Altagracia
  • Duarte (especial atención al Bajo Yuna)
  • Peravia

Recomendaciones ante el temporal

El COE reitera el llamado a la población a mantenerse atenta a los boletines oficiales, evitar cruzar ríos, cañadas y arroyos ante posibles crecidas súbitas, y tomar precauciones al conducir en carreteras con poca visibilidad o pavimento resbaladizo. Las autoridades también recomiendan a los residentes en zonas de alto riesgo estar listos para posibles evacuaciones preventivas.

Un patrón lluvioso que se extiende

La vaguada, que ha estado afectando el país desde principios de semana, continúa generando nubosidad y precipitaciones, especialmente durante las tardes y primeras horas de la noche. Las provincias bajo alerta amarilla son las que han registrado mayores acumulados y presentan condiciones de saturación de suelos, lo que eleva el peligro de deslizamientos e inundaciones urbanas.

El COE monitorea constantemente la evolución de los sistemas meteorológicos y no descarta ajustar los niveles de alerta en las próximas horas, dependiendo del comportamiento de las lluvias.

Prudencia, la mejor aliada

Mientras la naturaleza sigue su curso, las autoridades insisten en la prudencia. No se trata de alarmar, sino de prevenir. Porque cuando el agua cae sin pausa, la línea entre un día lluvioso y una emergencia puede ser muy delgada. Por ahora, el llamado es a no bajar la guardia y a seguir las indicaciones de los organismos de protección civil.