Farándula

Cierre de Viña Del Mar 2026: Paulo Londra, Milo J y Pablo Chill-E conquistan la Quinta Vergara

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El Festival Internacional de Viña del Mar apuesta por el público joven en su jornada de clausura con tres referentes del trap y el rap. El argentino Milo J, de apenas 19 años, cuestiona la etiqueta de "urbano" mientras su música explora sonidos folclóricos. La cita es este viernes en la Quinta Vergara.

Viña del Mar — La 65ª edición del Festival Internacional de Viña del Mar, el más importante de Latinoamérica, se despedirá este viernes con un cierre que huele a juventud y a ritmos callejeros. Paulo Londra, Milo J y Pablo Chill-E serán los encargados de poner el broche de oro a una semana cargada de variedad musical, en una apuesta clara de la organización por atraer a las nuevas generaciones.

"Los tiempos de Dios son perfectos", declaró el argentino Paulo Londra, quien regresa a los escenarios chilenos después de un tiempo alejado de las tarinas de la Quinta Vergara. Su actuación abrirá la parrilla musical de la última jornada, en la que también participará el chileno Pablo Chill-E, que contará con el apoyo incondicional de su público local.

Milo J: el niño prodigio que rompe etiquetas

El argentino Milo J, con apenas 19 años, se ha convertido en uno de los nombres más prometedores de la escena internacional. Su presencia en Viña no solo responde a su creciente popularidad, sino también a una propuesta artística que desafía las clasificaciones fáciles.

"El término urbano está mal dicho. Siento que es querer encasillar a toda una generación en un mismo término, y en este punto es imposible porque hay tanta variación de cosas, tantas diferencias de sonidos", reflexionó el joven músico en la antesala del festival.

Su último disco es la prueba palpable de esa visión: en él conviven ritmos callejeros con sonidos folclóricos y tradicionales, ampliando los límites de lo que se entiende por música urbana.

Una apuesta por la renovación

El cierre de este viernes consolida la estrategia del festival latino más grande del mundo por modernizar su nicho y conectar con audiencias más jóvenes. Durante esta edición, Viña del Mar ya había apostado por la variedad con la destacada presencia de NMIXX, grandes exponentes del pop coreano, un fenómeno global que también arrastra multitudes juveniles.

Ahora, con una jornada exclusiva dedicada a la música urbana, el certamen busca sellar su evolución y demostrar que el "monstruo" de la Quinta Vergara también ruge al ritmo del trap y el rap.

Gaviotas en el horizonte

Los tres artistas esperan conquistar al público viñamarino y alzarse con las codiciadas gaviotas de plata y oro, el máximo galardón del festival. Para Pablo Chill-E, será una noche especial ante su gente; para Milo J, una oportunidad de demostrar que su prematura carrera ya tiene peso internacional; y para Paulo Londra, una reivindicación después de un tiempo de silencio.

La cita es este viernes. El escenario, la Quinta Vergara. El género, el que suena en las calles. Viña del Mar se despide con los ritmos que marcan el pulso de una generación.