China elevó este martes la presión militar sobre Taiwán en el segundo y último día de las maniobras “Misión Justicia-2025”, con ejercicios de fuego real de largo alcance al norte y al sur de la isla, mientras el ministro chino de Exteriores, Wang Yi, prometía “contramedidas firmes” frente a lo que calificó como provocaciones del “independentismo” taiwanés y las ventas de armas de Estados Unidos a Taipéi.
Fuego real y simulacros conjuntos
El Comando del Teatro Oriental del Ejército Popular de Liberación (EPL) informó que a partir de las 09:00 hora localse realizaron disparos con munición real en aguas al norte de Taiwán y, cuatro horas después, un ejercicio similar al sur, además de un ataque conjunto simulado de largo alcance con participación de la Armada, la Fuerza Aérea y la Fuerza de Cohetes.
Imágenes difundidas en la red social Weibo mostraron un sistema de lanzacohetes múltiples —presuntamente el PHL-16— efectuando salvas que impactaron en el mar. Según el EPL, se desplegaron destructores, fragatas, cazas y bombarderos para ejecutar simulacros de ataque y asalto contra objetivos marítimos, así como operaciones antiaéreas y antisubmarinas, con el fin de probar capacidades de coordinación aire-mar y de “bloqueo y control integrados”. También se reportaron ejercicios al este de la isla enfocados en la toma de puertos clave y la proyección de fuerza multidimensional.
Reacción de Taiwán
Taiwán confirmó los disparos con munición real y señaló que los proyectiles, lanzados desde artillería de largo alcance del EPL desplegada en la provincia china de Fujian, impactaron cerca de la línea de 24 millas náuticas de sus costas.
El ministro taiwanés de Defensa, Wellington Koo, supervisó el operativo desde el Centro Conjunto de Mando de Operaciones y denunció que Pekín “ignora las normas internacionales” y recurre a la intimidación militar, con riesgos para la aviación y la navegación comercial.
En su último informe, el Ministerio de Defensa Nacional de Taiwán indicó que entre las 06:00 del lunes y las 06:00 de este martes detectó 130 aeronaves militares chinas en torno a la isla —la segunda cifra diaria más alta registrada— además de 14 buques de guerra y ocho embarcaciones oficiales operando en las inmediaciones.
El presidente taiwanés, William Lai, pidió a la población mantener la calma y aseguró que las fuerzas armadas actuarán “con responsabilidad” y sin escalar el conflicto, al tiempo que llamó a no dejarse influir por la desinformación.
Impacto en vuelos y guardacostas
La Administración de Aviación Civil de Taiwán advirtió de demoras en vuelos internacionales y canceló 84 trayectos domésticos, 68 hacia Kinmen y 16 hacia Matsu, archipiélagos cercanos a la costa china. La Guardia Costera informó del despliegue de 14 patrulleras tras detectar 14 buques guardacostas chinos hostigando aguas circundantes y zonas próximas a líneas restringidas.
Mensajes diplomáticos
En el plano diplomático, Wang Yi reiteró en Pekín que Taiwán es un “asunto interno de China” y sostuvo que las ventas de armas estadounidenses “alimentan las tensiones” en el Estrecho. En Estados Unidos, el presidente Donald Trumprestó importancia a las maniobras al señalar que Pekín lleva “20 años realizando ejercicios navales” en la zona y aseguró que su homólogo chino, Xi Jinping, no le ha planteado el tema directamente.