El ministro chino de Exteriores, Wang Yi, mantuvo sendas conversaciones telefónicas con sus homólogos de Egipto y Turquía en las que insistió en que la comunidad internacional debe promover el diálogo y que el Consejo de Seguridad de la ONU no debe "dar licencia para el uso de la fuerza". Pekín ha desplegado a su enviado especial para la región en una gira por varios países del Golfo.
PEKÍN.- China ha intensificado sus esfuerzos diplomáticos para contener la escalada en Oriente Medio. El ministro chino de Exteriores, Wang Yi, exhortó este miércoles a los países de la región a "mantener la calma" y "responder con racionalidad" ante la crisis desatada por la guerra entre Irán y la alianza encabezada por Estados Unidos e Israel.
En sendas llamadas telefónicas con sus homólogos de Egipto, Badr Abdelaty, y Turquía, Hakan Fidan, Wang reiteró que "la comunidad internacional debe promover activamente el diálogo entre las partes en conflicto" y subrayó el papel que debe desempeñar el Consejo de Seguridad de la ONU en este sentido.
"Las acciones del organismo deben contribuir a aliviar las tensiones y promover el diálogo, ayudando a prevenir la escalada del conflicto, y no deben dar licencia para el uso de la fuerza", afirmó el canciller chino, según un comunicado de su ministerio.
Apoyo a la mediación egipcia
En su conversación con Abdelaty, Wang manifestó su respaldo al papel mediador de Egipto de cara a la reanudación de las conversaciones de paz y aseguró que China "está dispuesta a seguir realizando esfuerzos constructivos en este sentido". El representante egipcio, por su parte, expresó la "profunda preocupación" de su país por la situación, "en particular por el potencial de ataques contra la infraestructura energética, que podrían generar caos en toda la región", y se mostró dispuesto a mantener una estrecha coordinación con China.
En la conversación con Fidan, Wang sostuvo que "los aciertos y errores" del conflicto están claros, a la vez que insistió en que, por la rapidez con que se está propagando la crisis, la prioridad debe ser "promover el diálogo de paz y trabajar para lograr la desescalada".
Gira diplomática de China en la región
Las llamadas de Wang son el último capítulo de una ofensiva diplomática china para intentar contener la crisis. Pekín envió a su enviado especial para Oriente Medio, Zhai Jun, a una gira por varios países de la región, donde mantuvo contactos con representantes de Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Baréin, Kuwait, Catar y Egipto, así como con el Consejo de Cooperación del Golfo y la Liga Árabe.
Esta es la segunda ronda de conversaciones que Wang mantiene con sus homólogos de Oriente Medio desde el inicio del conflicto a finales de febrero, cuando Estados Unidos e Israel lanzaron su ofensiva contra Irán, a la que Teherán ha respondido con oleadas de misiles y drones contra Israel y objetivos estratégicos en el Golfo, además de mantener bloqueado el estrecho de Ormuz, por donde transita una quinta parte del suministro mundial de crudo.
Con esta iniciativa, China refuerza su papel como actor diplomático en una región donde ha incrementado su influencia en los últimos años, apostando por una solución negociada que evite una escalada mayor con consecuencias impredecibles para la economía global.