En un movimiento que marca el fin de una era, Britney Spears ha firmado la venta de la propiedad intelectual de su extenso catálogo musical a Primary Wave, una de las editoriales más poderosas de la industria. Así lo confirmaron este miércoles las revistas especializadas TMZ y Variety, citando documentos legales y fuentes cercanas al acuerdo.
Un contrato "histórico" envuelto en confidencialidad
Aunque la cifra exacta no fue revelada, TMZ califica la operación como un "acuerdo histórico" , sugiriendo que podría rondar los 200 millones de dólares—el mismo monto que Justin Bieberrecibió en 2023 por la venta de su repertorio. La transacción fue suscrita el 30 de diciembre y, según las publicaciones, la cantante —representada por Cade Hudson— "está contenta con la venta y lo ha estado celebrando con sus hijos" .
El legado de una generación, empaquetado
El pacto transfiere a Primary Wave los derechos sobre una colección que define la cultura pop de principios de milenio. Entre los 23 éxitos confirmados figuran:
- "…Baby One More Time" , "Oops!… I Did It Again" y "Toxic" (tres himnos generacionales).
- "I’m a Slave 4 U" , "Stronger" , "Everytime" y "Womanizer" .
- Rarezas como "Break The Ice" , "If U Seek Amy" y "My Prerogative" .
¿Qué vendió exactamente Britney?
Según Variety, Sony Music conserva el control de las grabaciones maestras, por lo que lo transferido serían principalmente los derechos de regalías editoriales y de composición —los pagos que genera cada reproducción, sincronización o versión de sus canciones.
Silencio artístico, movimiento financiero
Spears no publica un álbum de estudio desde "Glory" (2016) ni pisa un escenario desde octubre de 2018, cuando cerró su gira "Piece of Me" en Austin. Una segunda residencia en Las Vegas, "Domination", fue cancelada en 2019, y desde entonces la artista se ha mantenido al margen de la industria, enfocada en su vida personal y su proceso de liberación legal.
La fiebre del oro intelectual
Con esta venta, la "Princesa del Pop" se suma a una corriente imparable de artistas que han monetizado sus legados. En la lista figuran:
- Bob Dylan y Bruce Springsteen(catalogos vendidos por cientos de millones).
- Shakira, Sting, Neil Young, KISS y Phil Collins.
- Justin Bieber y Stevie Nicks, entre decenas más.
Conclusión: cuando la libertad también es económica
Para Britney Spears, esta venta no es solo un movimiento financiero; es el último eslabón de su emancipación. Tras años de batalla legal por su tutela, la cantante convierte ahora su pasado musical en un presente líquido. El contrato con Primary Wave no silencia su legado; lo capitaliza. Y mientras sus canciones sigan sonando en cada fiesta, gimnasio y playlist nostálgica, Britney —desde su retiro— seguirá cobrando por ellas.