El actor Brad Pitt se ha sumado al intenso debate sobre el uso de la inteligencia artificial en la industria cinematográfica, al afirmar en una entrevista con 'Esquire' que la IA puede convertirse en una valiosa "herramienta" para las producciones de presupuesto medio, aunque también ha mostrado su cautela ante los riesgos que plantea para los actores y la creación artística.
Pitt, ganador del Oscar, reconoció que existe "mucha resistencia" a la IA en Hollywood, pero sostuvo que esta tecnología "va a ser precisamente aquello que, si se usa como herramienta, va a ayudar a que se hagan estas películas de presupuesto medio, filmes con presupuestos de entre 40 y 90 millones de dólares". El actor se refería al costoso proceso de crear efectos visuales, que la IA podría abaratar significativamente y facilitar el arranque de producciones con recursos más limitados.
Sin embargo, Pitt fue mucho más cauto cuando se trata del uso de la IA para recrear o sustituir a los actores. "Depende de quién la esté creando, quién está detrás, quién está contando la historia", afirmó, y señaló que el resultado final podría no reflejar sus propias decisiones creativas ni el proceso de descubrimiento que implica la interpretación. El actor reveló que siempre ha incluido en sus contratos la cláusula de que sus escaneos digitales son de su propiedad y deben ser destruidos tras su uso, aunque bromeó diciendo: "Debería haberlos guardado".
Sus declaraciones llegan en un momento en que Hollywood lidia con la crisis existencial que la IA supone para los creativos. La industria está dividida: mientras Martin Scorsese y George Lucas han sido criticados por su apoyo a la tecnología, Guillermo del Toro se ha mantenido firme en su rechazo.
Pitt también habló del uso de la IA generativa en la música, y aunque reconoció haber escuchado una canción hecha con IA "que estaba francamente bien", señaló que le resultó "algo repetitiva" y que no es comparable a la voz humana.
En otro momento de la entrevista, Pitt habló abiertamente de su salud mental tras su divorcio de Angelina Jolie y de los problemas familiares, en particular de sus hijos que han cambiado sus apellidos de Pitt a Jolie. El actor confesó que atravesó un "pequeño periodo" en el que experimentó pensamientos suicidas: "El dolor era tan opresivo que… no veía una salida", relató. Pitt explicó que entendió el suicidio como "una búsqueda de alivio del dolor", pero que sus instintos de supervivencia se activaron de inmediato. Cuando le preguntaron qué había desencadenado esos pensamientos, respondió: "Cosas de familia", y pidió no profundizar en el tema.
La ruptura familiar se produjo tras un altercado en un avión en 2016, que llevó a Jolie a solicitar el divorcio. Una investigación del FBI sobre acusaciones de malos tratos a menores exoneró a Pitt de todos los cargos. Desde entonces, varios de sus hijos han solicitado eliminar "Pitt" de sus apellidos, entre ellos Shiloh, Zahara y Maddox, lo que refleja la fractura de una de las familias más mediáticas de Hollywood.