El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, ha anunciado este viernes que el organismo desiste definitivamente de su plan de crear una filial para comercializar la Copa del Mundo y vender una participación del 20% a inversores privados. La decisión, comunicada en un breve pero contundente comunicado, llega después de que la propuesta generara una ola de críticas sin precedentes y un amenaza de boicot por parte de la UEFA y otras confederaciones.
"Tras escuchar atentamente todas las opiniones, ha quedado claro que el proyecto ha creado divisiones de tal naturaleza que, independientemente del nivel de apoyo, ya no redundan en beneficio del objetivo planteado inicialmente", afirma el texto. La FIFA añade que su propósito "siempre ha sido, y siempre será, unirnos y mejorar. En consecuencia, esta propuesta no seguirá adelante".
El plan, presentado el pasado miércoles, pretendía crear FIFA Forward Enterprise (FFE) como una filial para gestionar los eventos y operaciones comerciales de la organización, con el Mundial como principal activo. Sin embargo, la iniciativa encontró una oposición frontal: la UEFA acordó el jueves que sus 55 federaciones boicotearían los Mundiales si la propuesta seguía adelante, y otras confederaciones —como la de Centroamérica y el Caribe y la de Asia— también manifestaron su rechazo.
La dimisión del asesor de Infantino, Carlos Cordeiro, quien calificó la medida como "hipotecar el futuro del fútbol", añadió presión interna. La retirada supone un golpe para la estrategia de Infantino, que pretendía recaudar 4.200 millones de dólares para el desarrollo del fútbol, pero que se ha visto forzado a dar marcha atrás ante la unidad de las confederaciones en defensa del modelo tradicional de gobernanza del fútbol.