Teherán, Irán. – Durante la ceremonia de despedida del fallecido líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, celebrada este domingo en Teherán ante una multitud que las autoridades calificaron como más numerosa que la del día anterior, un recitador de elegías religiosas, Mohamed Rasulí, pronunció un discurso en el que pidió la muerte del presidente estadounidense, Donald Trump, y la multitud coreó consignas de «muerte a Estados Unidos» y «muerte a Israel».
Rasulí, dirigiéndose a los asistentes pocas horas antes de la oración fúnebre, afirmó: «¿Por qué no matar a quien mató a mi imán?» y añadió: «Es una deshonra para nosotros si no matamos a tu asesino». En otro momento de su intervención, aludiendo a la muerte de Jamenei en el primer día de los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, declaró: «Juro por tu sangre que matar a Trump es responsabilidad nuestra». También preguntó retóricamente: «¿Por qué el hombre más despreciable del mundo sigue vivo?», frase que fue recibida con aplausos.
Contexto de las amenazas y el simbolismo de la ceremonia
Los llamamientos se producen en medio de negociaciones en curso entre Teherán y Washington para alcanzar un acuerdo definitivo que ponga fin a la guerra que ha afectado los mercados energéticos mundiales. En los alrededores de la ceremonia, se observaron carteles y pintadas que llamaban a matar a Trump y al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu.
Paralelamente, en el recinto de oración se izó una bandera roja con la inscripción «Ya latharat al Husein», símbolo de la reivindicación de la sangre del tercer imán de los chiíes, y muchos asistentes portaban banderas del mismo color en señal de demanda de venganza.
Trump anuncia una pausa en las negociaciones y lanza advertencias
El sábado, en el marco de las celebraciones por el 250 aniversario de la independencia de Estados Unidos, Trump afirmó que las negociaciones con Irán se han aplazado durante una semana. «Les hemos dado una semana porque somos buena gente», declaró, asegurando que durante ese período ninguna de las dos partes disparará contra la otra. Añadió que su país ha asestado «un golpe muy duro» a Irán y que las autoridades iraníes están «desesperadas por lograr una solución».
El mandatario estadounidense también lanzó una advertencia: «Están todos allí. Con un solo disparo (podríamos acabar con todos), pero no lo hacemos porque entonces no tendríamos a nadie con quien negociar». Estas declaraciones se suman a las que realizó en enero pasado, cuando advirtió que, si Irán hacía realidad su amenaza de asesinarlo, Estados Unidos borraría «el régimen iraní de la faz de la tierra».