El mortífero brote de hantavirus registrado en el crucero MV Hondius ha reavivado la preocupación por la aparición de nuevos virus sin cura ni vacuna. Mientras las autoridades sanitarias confirman 11 casos —nueve de ellos positivos— y tres fallecidos a bordo del barco, un equipo de investigadores del Reino Unido trabaja contrarreloj para desarrollar la primera vacuna de ARNm térmicamente estable contra una de las cepas más peligrosas de este grupo viral.
El brote del MV Hondius, causado por el virus de los Andes (ANDV), ha puesto de manifiesto la vulnerabilidad frente a patógenos para los que no existen tratamientos específicos ni inmunización. La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha insistido en que no hay indicios de una propagación más amplia más allá de los pasajeros del crucero, y que el riesgo global sigue siendo bajo. Sin embargo, la falta de herramientas médicas ha impulsado la investigación.
Antes incluso de que se declarara el brote, científicos de la Universidad de Bath (Reino Unido) ya trabajaban en una vacuna de ARNm contra la cepa Hantaan, otra variante del hantavirus. Las pruebas de laboratorio en animales han arrojado resultados «prometedores», según la química Asel Sartbaeva, cofundadora de EnsiliTech, la empresa derivada que busca comercializar la dosis. «Es un antígeno completamente nuevo y muestra una inmunogenicidad muy buena frente a las enfermedades causadas por el virus Hantaan», explicó.
La tecnología empleada, denominada ‘ensilication’, permite que la vacuna sea térmicamente estable y pueda transportarse a temperaturas más altas de lo habitual —de -70 °C a entre 2 y 8 °C—, lo que facilitaría su distribución en comparación con otras vacunas de ARNm que requieren ultracongelación. El Gobierno británico adjudicó al equipo un contrato en 2024 para desarrollar esta posible primera vacuna de ARNm termoestable contra el Hantaan.
La gran incógnita es si este mismo antígeno podría ser eficaz también contra la cepa de los Andes, la responsable de los casos del crucero. «No sabemos por ahora si el antígeno que hemos desarrollado será útil contra la cepa de los Andes. Esperamos que sí, pero obviamente hasta que no lo probemos no lo sabremos», señaló Sartbaeva.
A pesar de la alarma, los investigadores piden calma. «No debería haber pánico», afirmó Sartbaeva. «No es como el coronavirus, no es como la pandemia de 2020 porque no es una enfermedad que se transmita con facilidad». La rareza del hantavirus y el hecho de que el brote se produjera en un entorno aislado —el propio crucero funcionó como una cuarentena— limitan el riesgo de una expansión mayor. Mientras tanto, la OMS sigue monitoreando la situación, y los pasajeros repatriados a ocho países permanecen bajo vigilancia epidemiológica.