Salud

Francia dice adiós a la pobreza menstrual: el gobierno reembolsará copas, bragas y compresas de tela a 6,7 millones de mujeres

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París.– La regla no es un lujo, pero para millones de mujeres sigue siendo un gasto inasumible. Francia acaba de dar un paso histórico para erradicar la "pobreza menstrual": a partir de septiembre, el gobierno reembolsará los productos de higiene menstrual reutilizables a todas las mujeres menores de 26 años y a aquellas en situación económica precaria, sin límite de edad. La medida, que estaba contemplada en los Presupuestos de 2024 pero no se había materializado hasta ahora, beneficiará a 6,7 millones de personas.

Los productos cubiertos serán los adquiridos en farmacias, siempre que sean reutilizables: copas menstruales, bragas menstruales y compresas de tela. El objetivo es doble: luchar contra la "pobreza menstrual" y promover productos sostenibles frente a los desechables. "Es una cuestión de salud y dignidad", declaró la ministra de Igualdad, Aurore Bergé. Su colega de Sanidad, Stéphanie Rist, añadió que hay que responder "con determinación" a una realidad que afecta a una de cada diez mujeres en Francia.

El drama silencioso de la pobreza menstrual

La pobreza menstrual no es un problema menor. Según una encuesta de la Federación de Asociaciones Generales de Estudiantes (FAGE), un tercio de las jóvenes universitarias necesitan ayuda financiera para comprar productos de higiene menstrual, y una de cada diez se ve obligada a fabricarlos ella misma con medios improvisados. Durante la pandemia de covid-19, el gobierno ya distribuyó compresas y tampones gratuitos en las universidades, pero la nueva medida va mucho más allá: no es una ayuda puntual, sino un derecho universal para las menores de 26 años y un salvavidas para las mujeres precarias.

El reembolso se aplicará a productos reutilizables, lo que supone un ahorro a largo plazo para las beneficiarias y una reducción de residuos. Una copa menstrual puede durar hasta diez años, mientras que las bragas menstruales y las compresas de tela también tienen una vida útil prolongada. El gobierno francés calcula que el coste anual de la medida será asumible y que los beneficios sociales y ambientales son incalculables.

Francia, pionera en Europa en la lucha contra la pobreza menstrual

Con esta decisión, Francia se sitúa a la vanguardia europea en la lucha contra la pobreza menstrual. Escocia ya aprobó en 2020 la gratuidad de los productos menstruales en todos los centros públicos, pero el reembolso francés es más específico y se centra en los reutilizables. La medida ha sido aplaudida por asociaciones feministas y ecologistas, que llevan años reclamando políticas públicas para normalizar la menstruación y reducir su impacto económico y ambiental.

"Es un paso enorme. La regla no debería ser nunca un motivo de vergüenza ni de dificultad económica", celebró una portavoz de la organización Règles Élémentaires. El gobierno de Emmanuel Macron, que ha hecho de la igualdad de género una de sus banderas, refuerza así su compromiso con la salud de las mujeres y la justicia social.

Una deuda histórica que se empieza a saldar

La pobreza menstrual es un problema global que afecta a millones de mujeres, especialmente en países de renta baja, pero también en naciones ricas como Francia. El hecho de que una mujer tenga que elegir entre comprar comida o productos de higiene menstrual es una injusticia que los gobiernos no pueden ignorar. Francia ha dado un primer paso decidido. Queda por ver si otros países seguirán su ejemplo. Mientras tanto, 6,7 millones de francesas podrán respirar aliviadas: a partir de septiembre, su periodo ya no será una carga económica. La regla, al fin, deja de ser un lujo.