Farándula Justicia

Weinstein regresa a los tribunales de Nueva York: nuevo juicio por violación a la actriz Jessica Mann

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Nueva York.– El círculo judicial alrededor de Harvey Weinstein no se cierra. Este martes, el otrora poderoso magnate de Hollywood, de 74 años y postrado en una silla de ruedas, compareció en un tribunal de Manhattan para enfrentar un nuevo juicio por un cargo de violación en tercer grado. La acusación, presentada por la actriz Jessica Mann, protagonista de la comedia romántica 'This Isn’t Funny' (2015), es la única que queda en pie después de que un jurado declarara nulo el proceso el pasado junio, en medio de una disputa interna en la sala del jurado que llevó al presidente del jurado a negarse a seguir deliberando.

Weinstein, que ya cumple una condena de 16 años de prisión por la violación de una actriz europea en California, no recuperará la libertad independientemente del veredicto. Pero el caso tiene un alto valor simbólico: fue el primer gran proceso del movimiento #MeToo, que estalló en 2017 cuando decenas de mujeres denunciaron al productor por abusos sexuales. Su condena original de 23 años en 2020 fue anulada en 2024 por un tribunal de apelaciones, que encontró irregularidades en la forma en que se presentaron los testigos.

Selección de jurado y estrategia de la defensa

El juez Curtis Farber supervisa el proceso, que comenzó con la selección de un jurado de 12 miembros, un trámite que podría durar varios días. La defensa, liderada por Jacob Kaplan y Marc Agnifilo (el mismo abogado que representa a Sean 'Diddy' Combs), intentó retrasar el juicio sin éxito. El juez Farber también determinó que Weinstein no podía ser interrogado sobre las condenas que aún están en apelación, una victoria parcial para la defensa.

El portavoz de Weinstein, Juda Engelmayer, declaró a la AFP antes de la audiencia: "Está esperanzado y espera un proceso justo en el que los hechos le reivindiquen". Pero el ambiente es de máxima tensión. Weinstein, que ya fue absuelto de agresión sexual contra la actriz polaca Kaja Sokola en el juicio anterior, se enfrenta a un cargo único que, de ser declarado culpable, podría añadir hasta cuatro años a su condena.

"Me amenazan y se burlan de mí constantemente"

Entre audiencia y audiencia, Weinstein permanece recluido en el famoso complejo carcelario de Rikers Island, en el Bronx. En una entrevista con 'The Hollywood Reporter' a principios de año, denunció sentirse en peligro constante. "Me amenazan y se burlan de mí constantemente. No duraría mucho allí", declaró. Afirmó haber recibido "un fuerte puñetazo en la cara" mientras esperaba para hacer una llamada telefónica. "Me caí al suelo, sangrando por todas partes. Estaba muy malherido", relató. Por su seguridad, pasa la mayor parte del tiempo en régimen de aislamiento.

El testimonio de Weinstein sobre las condiciones carcelarias añade un nuevo elemento de controversia a un caso que ya de por sí es un campo minado legal. Su equipo legal ha solicitado medidas de protección, pero las autoridades penitenciarias no han hecho comentarios.

El peso de la apelación y el futuro incierto

El 23 de abril se celebrará la vista de apelación de la condena de 16 años en California. Si esa apelación prospera, Weinstein podría quedar en libertad por ese caso, pero el juicio de Manhattan seguiría su curso. La productora Miriam Haley, quien testificó en la condena original de 2020, ya no forma parte de este proceso. El jurado anterior condenó a Weinstein por agresión sexual contra Haley, pero esa condena fue anulada junto con la de 2020.

El nuevo juicio se centra exclusivamente en la acusación de Jessica Mann, quien asegura que Weinstein la violó en 2013. La defensa argumenta que la relación fue consensuada. El fiscal, por su parte, presentará pruebas de que el productor usó su poder para intimidar y controlar a sus víctimas.

Un capítulo más en la caída de un imperio

Weinstein, que alguna vez fue uno de los hombres más poderosos de Hollywood, con películas como 'El discurso del rey' y 'Shakespeare in Love', ahora es un anciano enfermo que enfrenta su último baile judicial. El juicio, que se espera dure varias semanas, atraerá la atención de los medios de todo el mundo. No solo por lo que representa para el movimiento #MeToo, sino porque es el epílogo de una historia de abuso de poder que cambió la industria del entretenimiento para siempre.

Mientras los abogados seleccionan jurado, Weinstein espera en Rikers Island, entre amenazas y soledad. Su futuro, como tantas veces, está en manos de un jurado. Pero esta vez, el tiempo juega en su contra. El mundo observa, y las víctimas, también. El telón no ha caído del todo. El drama, como en sus películas, tiene un último acto. Y este, promete ser tan intenso como los anteriores.