Santo Domingo.– Por primera vez en la historia, un presidente en funciones se sentó en el "Café Político" de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM). Luis Abinader aceptó la invitación de los estudiantes del Club de Ideas Políticas (CIP) y compartió con ellos una tarde de diálogo franco sobre educación, liderazgo y servicio público, los tres pilares que, a su juicio, sostienen el desarrollo de una nación.
El encuentro, celebrado en el Patio Español del Decanato de Estudiantes, tuvo un ambiente distendido pero sustantivo. El presidente no dio un discurso; respondió preguntas. Los jóvenes universitarios, ávidos de entender la política desde adentro, indagaron sobre sus inicios, su trayectoria, los principios que guían su gobierno y su visión de la democracia. Abinader, con la cercanía que le caracteriza en estos espacios, fue directo: "La labor política es, ante todo, un espacio de servicio público".

Seis años de gestión: institucionalidad, pobreza y calidad de vida
El mandatario repasó los logros de sus seis años de gobierno, pero sin triunfalismos. Habló de un trabajo constante para fortalecer la institucionalidad y garantizar la independencia del Ministerio Público, un tema sensible en la historia dominicana. También mencionó la reducción de la pobreza, la mejora en salud, transporte, educación, infraestructuras y la apuesta por la digitalización. "Hemos trabajado para mejorar la calidad de vida de las personas", resumió.
Los estudiantes, miembros de un club que semanalmente invita a políticos y figuras públicas a debatir, valoraron la apertura del presidente. Luis E. Freundt, presidente del CIP, guió el conversatorio con preguntas que abordaron desde el liderazgo juvenil hasta los desafíos éticos de la función pública.

Un presidente cercano, una juventud comprometida
El rector de la PUCMM, reverendo padre doctor Secilio Espinal, junto al vicerrector académico Julio Ferreira y la decana de Estudiantes, Carolina Caba, recibieron a Abinader en el campus. También acompañaron al mandatario el ministro de la Juventud, Carlos Valdez, y la diputada Liz Mieses.
El "Café Político" se ha consolidado como un espacio de formación ciudadana, donde los futuros líderes del país confrontan ideas con los líderes del presente. Que Abinader haya sido el primer presidente en funciones en aceptar la invitación es un gesto que los estudiantes interpretaron como una señal de respeto hacia las nuevas generaciones.
"La educación es la base para crear un futuro sólido"
El presidente no se limitó a hablar de su gestión. Insistió en que la educación es la herramienta más poderosa para transformar el país. "Ustedes son el presente y el futuro", dijo a los jóvenes, animándolos a desarrollarse con ahínco a nivel profesional y económico, y a contribuir al desarrollo nacional desde sus áreas de influencia.
La cena transcurrió entre anécdotas personales y reflexiones profundas. Abinader compartió sus inicios en la política, los sacrificios y las convicciones que lo llevaron a la Presidencia. Los estudiantes escucharon atentos, tomaron notas y, al final, se tomaron selfies con el mandatario. No fue un acto de campaña, sino un encuentro generacional. La política, a veces vista como un juego de élites, se humanizó en esa mesa.

Un precedente para la democracia dominicana
La visita de Abinader al "Café Político" quedará registrada como un hito en las relaciones entre el poder ejecutivo y la academia. Es la constatación de que el diálogo no tiene que ser tenso, y que los jóvenes pueden interpelar a sus gobernantes sin filtros. El presidente, al aceptar el reto, demostró que el liderazgo no se impone: se ejerce escuchando. Y en esa mesa, rodeado de estudiantes, Abinader no fue solo el mandatario: fue el ciudadano que cree que la educación y el servicio público son, efectivamente, los pilares del desarrollo. Los jóvenes, por su parte, se llevaron la certeza de que su voz importa. Y que el futuro, aunque incierto, se construye con diálogo, no con monólogos.