Santo Domingo.– Mientras millones de dominicanos se desplazaban por carreteras y autopistas durante el asueto de Semana Santa, un operativo silencioso pero implacable trabajaba en las sombras para evitar que esos viajes terminaran en tragedia. El Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (INTRANT), en el marco del plan “Conciencia por la Vida: Semana Santa 2026”, realizó un despliegue masivo de inspecciones técnicas en el transporte público de pasajeros, logrando revisar 8,084 unidades en más de 40 terminales a nivel nacional.
El resultado fue contundente: se detectaron y ordenaron corregir más de 3,900 fallas mecánicas y de seguridad que, de no haber sido atendidas, podrían haber sido el eslabón inicial de una cadena de siniestros. Luces rotas, neumáticos lisos, retrovisores inexistentes, cristales agrietados… cada falla corregida fue una vida potencialmente salvada.
El inventario del peligro: más de 3,900 oportunidades de prevenir una tragedia
Los inspectores del INTRANT no se anduvieron con rodeos. En las 8,084 unidades revisadas, encontraron un rosario de deficiencias que reflejan la necesidad de una fiscalización permanente:
- 1,313 luces dañadas o rotas (faros delanteros, traseros, direccionales), convirtiendo a esos vehículos en fantasmas invisibles en la noche.
- 713 neumáticos en mal estado o lisos, una sentencia de muerte en carretera mojada.
- 1,015 cristales agrietados o rotos, que afectan la visibilidad y la integridad de los pasajeros.
- 386 retrovisores ausentes o inservibles, eliminando los "ojos" del conductor.
- 297 bumpers (parachoques) en mal estado o inexistentes.
- 197 limpiavidrios inoperantes, una condena a conducir a ciegas bajo la lluvia.
En los casos de riesgo inminente —neumáticos lisos, luces muertas, limpiavidrios que no limpiaban— se ordenó la corrección inmediata antes de que la unidad pudiera continuar su ruta. Otras fallas, como la ausencia de extintores o botiquines, fueron notificadas para su regularización en el corto plazo. Y el INTRANT no se quedará en la advertencia: en los próximos días remitirá a cada operador un reporte detallado con todos los hallazgos, para dar seguimiento y asegurar que las correcciones sean efectivas.
Choferes bajo la lupa: licencias retenidas y pruebas de dopaje
El control no se limitó a los vehículos; también alcanzó a quienes los conducen. Durante el operativo, se identificaron 165 choferes con licencias vencidas, extraviadas o con categorías inferiores a las requeridas para operar un autobús de pasajeros. Todas esas licencias fueron retenidas, y se aplicaron las medidas correctivas conforme a la ley.
Además, en coordinación con la Cruz Roja Dominicana y la unidad médica del INTRANT, se realizaron 231 pruebas de dopaje a conductores. La buena noticia: todas dieron negativas. El alcohol y las drogas no fueron un factor de riesgo en el transporte público durante este operativo.
Pero la vigilancia médica fue más allá. Durante las evaluaciones, los equipos detectaron a un conductor con condiciones agudas de hipertensión e hipoglicemia, que lo ponían en riesgo de sufrir un desvanecimiento al volante. Fue trasladado de inmediato a un centro de salud para recibir atención especializada. Otra vida —la suya y la de sus pasajeros— salvada por la prevención.
Milton Morrison: “Cada falla corregida es una oportunidad de evitar un siniestro”
El director ejecutivo del INTRANT, Milton Morrison, destacó el impacto de estas acciones: “Cada falla corregida y cada irregularidad detectada representa una oportunidad de evitar un siniestro. Este operativo demuestra que la prevención salva vidas”.
Sus palabras resumen el espíritu de un operativo que, lejos de ser un mero ejercicio estadístico, se tradujo en acciones concretas sobre el terreno. Más de 3,900 fallas corregidas son más de 3,900 balas esquivadas por los viajeros de Semana Santa.
Un compromiso que no termina con el asueto
El INTRANT reiteró su compromiso de continuar fortaleciendo la fiscalización y los controles en el sistema de transporte. La meta es clara: promover una movilidad más segura, responsable y alineada con el bienestar de todos los ciudadanos, no solo en Semana Santa, sino durante todo el año.
Mientras los dominicanos regresan a sus hogares tras el asueto, las cifras del operativo quedan como un recordatorio de que la seguridad vial no es obra del azar, sino del trabajo incansable de quienes revisan cada tornillo, cada luz, cada licencia. Porque, como dijo Morrison, la prevención salva vidas. Y este fin de semana, miles de vidas estuvieron un poco más seguras gracias a 8,084 inspecciones, 3,900 correcciones y un puñado de funcionarios que no descansaron para que otros pudieran hacerlo.