El presidente iraní exige en una llamada con su homólogo indio, Narendra Modi, el "cese inmediato" de las agresiones y asegura que Teherán no busca armas nucleares, sino un mecanismo de seguridad regional. Modi advierte sobre los riesgos del bloqueo en el estrecho de Ormuz.
TEHERÁN.- Irán pone condiciones claras para poner fin a la guerra en Oriente Medio. El presidente Masud Pezeshkian afirmó este sábado que el cese de las hostilidades exige no solo un alto el fuego inmediato, sino garantías de que Estados Unidos e Israel no retomarán sus ataques en el futuro.
"La condición para terminar el conflicto en la región es el cese inmediato de las agresiones de Estados Unidos y del régimen sionista, así como la garantía de que no se repitan en el futuro", sostuvo Pezeshkian en una conversación telefónica con el primer ministro de India, Narendra Modi.
El mandatario iraní subrayó que Irán no inició la guerra y acusó a Washington y Tel Aviv de lanzar ataques "sin justificación ni base legal" que han provocado la muerte de altos mandos militares y civiles. Calificó estas acciones como "inhumanas e inmorales".
Rechazo a las acusaciones nucleares
Pezeshkian rechazó los argumentos de Washington sobre la supuesta intención de impedir que Irán desarrolle armas nucleares y reiteró que el programa nuclear del país tiene fines pacíficos, subrayando que Teherán está dispuesto a someter sus actividades a supervisión internacional.
El presidente iraní insistió en la necesidad de reforzar la unidad regional y propuso la creación de un mecanismo de seguridad que garantice la estabilidad sin la intervención de actores externos, una idea que busca contrarrestar la creciente influencia militar estadounidense en el golfo Pérsico.
La preocupación de India
Por su parte, Narendra Modi expresó la preocupación de India ante el aumento de las tensiones en Oriente Medio y defendió la necesidad de retomar el diálogo lo antes posible. El jefe del Gobierno indio advirtió sobre los riesgos que los ataques a infraestructuras energéticas suponen para la seguridad global y destacó la importancia de garantizar la libertad de navegación en el golfo Pérsico, en alusión al bloqueo del estrecho de Ormuz, paso estratégico por donde transita el 20% del crudo mundial.
La llamada entre Pezeshkian y Modi se produce en un momento crítico, cuando el conflicto entre Irán y la alianza encabezada por Estados Unidos e Israel suma casi tres semanas, con cientos de víctimas mortales y el estrecho de Ormuz cerrado, lo que ha disparado los precios de la energía y tensado las economías globales.
Mientras Teherán insiste en que no cederá sin garantías sólidas, la Casa Blanca ha rechazado cualquier alto el fuego que no implique una rendición de las capacidades militares iraníes. El diálogo, por ahora, sigue bloqueado.