Tres meses después de su presentación en el Senado, el proyecto yace sin debate en una comisión que nunca se reunió. La oposición de la ADP y Educa, unida a la búsqueda de una reforma más integral, fuerzan un giro en la estrategia educativa del Ejecutivo.
Lo que nació como una promesa de reestructuración administrativa se ha convertido en un archivo muerto en el Congreso. El proyecto de ley que buscaba fusionar el Ministerio de Educación (Minerd) y el Ministerio de Educación Superior, Ciencia y Tecnología (Mescyt), depositado por el Poder Ejecutivo en diciembre de 2025, será retirado del Senado después de tres meses sin avances significativos.
Así lo confirmó una fuente vinculada al proceso, que añadió que el Gobierno desistirá de la iniciativa para centrar sus esfuerzos en una reforma educativa de mayor calado, capaz de integrar aspectos que la propuesta original dejaba fuera.
Un proyecto muerto antes de nacer
La iniciativa llegó al Senado en los últimos compases de la pasada legislatura, en diciembre de 2025. Dos días después, la Cámara Alta creó una comisión especial para estudiarla, presidida por el senador Julito Fulcar (PRM-Peravia), y la llegó a calificar como prioritaria para la legislatura que comenzó el 27 de febrero de 2026.
Pero la realidad en los despachos fue muy distinta. Una revisión de las actividades congresuales publicadas en el portal del Senado revela que la comisión encargada de analizar el proyecto no se ha reunido ni una sola vez. Ni para avanzar, ni para discutir, ni siquiera para constatar su existencia.
El proyecto, sencillamente, ha yacido en un cajón durante tres meses.
Rechazo frontal de los actores educativos
El silencio parlamentario contrasta con el ruido que generó la propuesta entre los sectores implicados. La Asociación Dominicana de Profesores (ADP) y la Acción Empresarial por la Educación (Educa) se posicionaron en contra casi de inmediato.
El presidente de la ADP, Eduardo Hidalgo, fue especialmente contundente: anunció su rechazo al proyecto y advirtió que no participaría en ningún diálogo para revisar una propuesta que, a su juicio, se limitaba a unir entidades sin abordar los problemas de fondo del sistema educativo.
Hacia una reforma integral
El senador Julito Fulcar confirmó el cambio de rumbo. "Hay un proceso de apertura para ampliar la discusión del proyecto hacia la reforma integral del sistema educativo dominicano", precisó el legislador, que dirige la comisión que nunca llegó a reunirse.
Fulcar aseguró que, antes de avanzar con cualquier propuesta educativa, se buscará "un consenso robusto" que permita aprobar una ley con el mayor respaldo posible. En esa línea, garantizó que su prioridad será abrir un espacio amplio de diálogo con todos los sectores impactados, incluida la ADP, pese al rechazo inicial del gremio.
"La comisión que dirijo está atenta a cualquier iniciativa que fortalezca la educación dominicana", añadió, en referencia a un nuevo proyecto que, en lugar de centrarse en la fusión de ministerios, aborde una enmienda profunda a las legislaciones educativas vigentes.
El giro del Ejecutivo supone un reconocimiento implícito de que la fusión administrativa, por sí sola, no resolvía los problemas estructurales de la educación dominicana. También evidencia que, sin consenso, cualquier reforma está condenada al fracaso. Ahora, la pelota está en el tejado de quienes deberán construir ese acuerdo.