La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, asegura que las medidas unilaterales contra su país también golpean la economía colombiana, e inicia el envío de GLP a través de la frontera terrestre. El anuncio se produce tras la cancelación de la reunión con Gustavo Petro y en medio del acercamiento con Washington, que acaba de levantar sanciones petroleras a empresas estadounidenses.
Caracas — En un giro que redefine las relaciones energéticas y diplomáticas de la región, la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, instó este viernes al mandatario estadounidense Donald Trump a levantar las sanciones contra su país, argumentando que estas medidas también perjudican a Colombia. La declaración se produjo durante un encuentro con una delegación colombiana, en el que además se anunció el inicio de las exportaciones de gas butano venezolano al vecino país.
"Que se entienda que las medidas coercitivas unilaterales contra el pueblo de Venezuela afectan a los pueblos de nuestra América Latina, tiene un impacto también en la economía de Colombia, en la economía de Venezuela", afirmó Rodríguez, quien hizo un nuevo llamado al cese de las sanciones.
Primer envío de gas butano
En un gesto de acercamiento comercial, la mandataria informó que Venezuela comenzó este viernes a exportar gas butano a Colombia a través de cisternas enviadas por el puente Simón Bolívar, en la frontera terrestre. "Primera exportación de GLP de Venezuela a Colombia", destacó, calificando la operación como el primer paso para restablecer el comercio binacional.
El anuncio se produce después de que se cancelara la reunión que Rodríguez tenía prevista con el presidente colombiano Gustavo Petro, aunque el gobierno venezolano asegura que la invitación sigue en pie.
Levantamiento de sanciones petroleras
Paralelamente, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos levantó este viernes las sanciones que impedían a empresas estadounidenses explotar e importar petróleo venezolano. La medida, que autoriza transacciones con el gobierno venezolano y la estatal PDVSA, supone un paso más en el acercamiento entre las administraciones de Trump y Rodríguez, que la semana pasada restablecieron las relaciones diplomáticas rotas desde 2019.
El levantamiento de sanciones abre la puerta a una mayor integración energética regional y refuerza la posición de Venezuela como actor clave en el mercado, justo en un momento en que la guerra en Oriente Medio dispara los precios del crudo y el gas a nivel global.